Petróleo en equilibrio.

In Consejería by PAA1 Comment


No recuerdo si me lo dijeron explícitamente cuando fui a la escuela –pero debieron– que la única y muy importante función del precio en el mercado, es equilibrar a la oferta y la demanda. Hablo desde luego, de un mercado razonablemente eficiente. Hace algunos días cuando escribí –en la Consejería del martes 12 de abril– que más allá de lo que podía ocurrir en la reunión de Doha del domingo pasado, el mejor estabilizador del mercado era para todo fin práctico, el precio, seguramente estaba recordando al menos de manera inconsciente esa idea básica.

Cuando el domingo por la noche escribía la columna de ayer lunes y veía la operación de los mercados asiáticos, supuse que la baja que mostraba el petróleo en esa región se repetiría en Europa y América y ocurrió, pero sólo momentáneamente. De entrada la baja tanto del Brent como el WTI, fue de 7%, pero a partir del tercer minuto de operación en Estados Unidos, el precio dio la vuelta y el Brent terminó en 43.15 dpb, ligeramente arriba del cierre del viernes pasado y el WTI, al final del día sólo perdió 0.67%.

Así, el ambiente que imaginé después de conocer los eventos en Doha fue efímero y aparentemente las cosas volvieron a la “normalidad” que observamos desde mediados de enero: una trayectoria alcista con una buena dosis de volatilidad en el precio. Valga decir que cuando hablo de “equilibrio” en el mercado no me refiero a que el precio permanezca en un mismo nivel durante largos periodos. En todo caso, el equilibrio en un mercado eficiente tiende a ser inestable o si usted lo prefiere, dinámico. Y el mercado petrolero parece haber encontrado un cierto equilibrio.

Me refiero a que el alza que hemos visto, incluidas las bajas que contiene, denota justamente un equilibrio, por lo que la falta de acuerdo en la reunión de Doha no significa en realidad una ruptura del equilibrio alcanzado, salvo que a partir de esta decisión, la postura de Arabia Saudita tienda a politizar a su actividad petrolera, más de lo que ya está. Y creo que en esta posibilidad no sólo está en juego las posiciones de este país y la de Irán, sino que se ponen juego otros elementos del poder.

Por ejemplo, el del príncipe “coronado” Mohammed bin Salman, que ha crecido de manera importante en el último tiempo, en deterioro del que el ministro del petróleo saudita Alí al-Naími llegó a tener, tanto al interior de su país como en su papel de “hombre clave” en la OPEP y de cara a la relación de Arabia Saudita con Rusia, pensando en el conflicto en Siria (Rusia e Irán apoyan al gobierno –chiita– de Bashar al-Assad y Arabia Saudita y Estados Unidos, entre otros, a la oposición –suní–), país que en medio de una cruenta guerra civil, no deja de ser importante en la zona, por su salida al mar y por ser la vía más corta para la salida del petróleo de la región, si se logra –claro– tender un oleoducto a través de Siria. De ahí que todos quieran meter mano en ese país en desgracia. Dominar esa región, es hacerlo con el abastecimiento de petróleo a Europa, que hoy tiene que rodear a la península arábiga y salir por el canal de Suez, lo que resulta complicado, caro y riesgoso.

Pero de vuelta al papel equilibrador del precio, es muy probable que el nivel de los últimos meses haya tendido a reducir a la oferta, no sólo de petróleo sino de gas natural también, al presionar a los productores menos eficientes. De ahí que se hayan cancelado proyectos de exploración y explotación por 400 mmd alrededor del mundo, según se dice, reduciendo también de esta forma la oferta potencial de hidrocarburos.

Lo anterior sugiere que mientras no haya una alteración importante del equilibrio del mercado, la idea es la misma que mencioné en la Consejería del miércoles pasado: ¿Y si sube el petróleo?, pensando en que los fundamentales del petróleo –los que al final definen a la oferta y la demanda–, poco a poco se van acomodando para que suba el precio, es decir, la oferta disminuye y la demanda al menos en principio, no disminuye mucho más.

Así, parece que por lo pronto, los encabezados de los medios internacionales y la primera reacción del mercado fue algo que sólo duró un momento, que la falta de un acuerdo en Doha no altera sensiblemente al mercado, que no se equivoca, aunque a veces vea mal.

Suerte.

Comments

  1. jeanett

    Gracias Pedro por el análisis que realizas y haz compartido sobre el tema.

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