Godzilla is back: la vida te da sorpresas.

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El riesgo que toma Japón es elevado; así será el tamaño de su problema.Pedro Alonso
  • La decisión japonesa sí altera el escenario de los mercados.
  • Presión sobre Europa y sus posibles decisiones.

Cuando todos –o casi– volteábamos hacia Europa pensando en que en esa región se podía presentar un nuevo programa de estímulos monetarios, sorpresivamente Japón tomó esa decisión e incrementó su programa actual (parte fundamental de sus Abenomics).

Con el fin de darle una dimensión más cercana a nosotros, en esta columna voy a tratar de aproximar lo mejor que pueda las cifras de yenes a su equivalente en dólares de Estados Unidos y a referencias similares.

El viernes, los mercados de occidente amanecimos con la noticia que el Banco de Japón (BOJ, por sus iniciales en inglés) incrementaría su base monetaria en alrededor de 30%. Esto significa pasar de un promedio de 580 mmd a 730 mmd aproximadamente, en 2014. Cuando la Fed estableció sus programas de expansión monetaria, compró el equivalente al 26% del PIB de Estados Unidos en bonos en el mercado financiero estadounidense mientras que el BOJ está dispuesto a comprar el 57% del PIB de Japón. En la era del QE III, la Fed compró 85 mmd mensuales de bonos, el BOJ lo hace por 60 mmd. La economía de Estados Unidos vale cerca de 17 millones de millones de dólares; la de Japón cerca de 5 millones de millones de dólares.

Otra diferencia entre ambos programas de estímulos monetarios es que la Fed sólo compro títulos de deuda estadounidenses. El BOJ además de deuda, compra acciones y fondos inmobiliarios. Y lo hace en Japón y en el extranjero. Para efectos del nuevo programa, la compra de acciones y de fondos inmobiliarios triplicará su proporción, la de bonos se duplicará y el plazo de éstos se extenderá a diez años, en promedio.

Adicionalmente, el Fondo de Inversión para las Pensiones del Gobierno (FIPG) anunció de forma paralela al BOJ, que modificaría su régimen de inversión. Los activos del FIPG son de 1.2 millones de millones de dólares (el valor del PIB mexicano es de 1.3) y cambiarán su composición pasando de invertir el 12% en acciones, al 25%, en tanto que la participación de los bonos japoneses pasará del 60% al 35% y la de bonos extranjeros del 11% al 15%. Lo que está haciendo este fondo de pensiones, es aumentar el riesgo del portafolio.

Los datos anteriores explican porque el Nikkei subió 4.8% en un día, el yen se depreció frente al dólar 2.7%, los tres índices del mercado estadounidense llegaron a nuevos máximos históricos, el oro bajó 2.3% y el rendimiento del bono estadounidense de 10 años pasó de 2.3% a 2.33%. Sí, todo eso en un día. La señal que recibieron los mercados fue: “alguien viene a comprar en grande”. Independientemente de lo que ocurra, la decisión fue sorpresiva y obviamente sacudió a los mercados. Asimismo mete presión a Europa, pues no sólo afecta a los flujos de capital, sino a los términos del intercambio comercial. Es probable que Corea del Sur por esta última causa tenga que tomar alguna medida monetaria.

Japón decidió hacer lo descrito seguramente porque su plan original, de sí agresivo, no está dando los resultados que esperaba: sacar al país de la deflación, elevar la inflación a 2% anual y el crecimiento también, en dos años. Pero después de un año esto no está sucediendo, ya que la inflación es de 1% y el pronóstico de crecimiento para este año fiscal, que  termina en marzo de 2015, es de 0.5%.

Además, no hay que perder de vista que la deuda pública de Japón representa más de 200% de su PIB y que con su población envejeciendo a pasos agigantados (la edad promedio es de 45 años; la nuestra es de 27 y la de Estados Unidos de 37), cada vez ejerce una mayor presión sobre las finanzas públicas. Les urge tener inflación pues este fenómeno, en términos reales, tiende a diluir (licuar) las deudas, en tanto que la deflación las incrementa.

La decisión japonesa llega en un momento en que la presión política se ha incrementado sobre su gobierno. La popularidad del presidente Shinzo Abe se ha colocado por debajo del 50% y recientemente dos miembros de su gabinete renunciaron a raíz de sendos escándalos. Y la credibilidad del BOJ, también está en riesgo. Durante varias ocasiones recientemente, el gobernador de ese banco central afirmó que la recuperación estaba en camino y que lo que se había hecho era suficiente para mantenerla andando, pero con lo visto el viernes pasado, parece que no es así. El BOJ está financiando con emisión primaria las decisiones del gobierno, lo que cuestiona su autonomía dados los resultados (si las cosas estuvieran saliendo bien, nadie reclamaría y no habría necesidad de incrementar los estímulos).

Lo hecho en Japón sí altera el escenario, por su dimensión, pero también por las condiciones de su economía. También porque va en sentido contrario al de la Fed y porque esto condiciona la posible decisión en Europa. Veremos. Ojalá resulte bien. Por lo pronto, los mercados se alegraron y eso es suficiente para los que participamos en ellos. Nunca cae mal una lanita extra.

Suerte.

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