Mejoría en la actividad industrial de México

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El viernes pasado se publicaron los datos de la actividad industrial en México al mes de enero, mostrando desde mi punto de vista cierta mejoría. Sin que sean número espectaculares –ni mucho menos– creo que haber crecido 1.1% anual no suena tan mal, después de tres meses seguidos de reducción en el ritmo de crecimiento, cosa que ocurre también con las cifras desestacionalizadas, que no sólo disminuyeron en el último trimestre de 2015, sino que fueron negativas.

La actividad minera, que incluye al petróleo, siguió cayendo, si bien a menor ritmo, ya que en el 4° trimestre de 2015, la caída en promedio fue de -4.5% y en enero de este año de -2.5%. La minería de metales tuvo un interesante crecimiento de 4.5%, atribuible a la mejoría de los precios internacionales de tales materiales y lamentablemente, las actividades alrededor de la minería petrolera continuaron mostrando altas tasas de caída (-25.7% en enero), atribuible a la mala condición de la industria.

En el sector de los “utilities” (generación y distribución de electricidad, gas y agua) el comportamiento se mantuvo como se ha visto en los pasados meses, es decir con un ritmo negativo de -0.5%, que no puede ser de otra forma pues al final, es un sector que depende del ritmo de otros, que como hemos visto, no tienen una gran dinámica.

El sector de la construcción es el que tuvo un repunte interesante, ya que después de haber mostrado cifras negativas en el 4° trimestre del año pasado (-0.5%) en enero tuvo un crecimiento de 4.6%. La edificación de vivienda creció 6.1% –muy importante– y la obra civil en 1.7%. En ambos casos puede especularse que el flujo de recursos públicos se vio incrementado en enero pasado, cosa que es fundamental para el comportamiento de esta actividad (subsidios a la vivienda e inversión pública en el caso de las obras de ingeniería civil).

Las industrias manufactureras redujeron su ritmo de crecimiento anual en enero a 1.0%, como consecuencia de la caída que esta actividad ha venido registrando en Estados Unidos, como he señalado en varias ocasiones, desde hace meses. El crecimiento de esta actividad fue de 4% en 2014 y 2.9% en 2015, así que habrá que estar muy pendientes de lo que ocurra en la economía del vecino. Habrá datos en este sentido el próximo miércoles; ya los revisaremos, pero las expectativas del mercado es que sean negativos.

Desde luego la atención del mercado estará centrada en lo que vaya a resultar de la reunión de política monetaria de la Fed el miércoles próximo. El consenso dice que no habrá cambios en el nivel de la tasa, avalado por el nivel de los futuros de la tasa de fondos federales –la tasa de referencia de la Fed– que no otorgan posibilidad alguna a un alza. Derivado de esto, también habrá que estar pendientes de la decisión de política monetaria de Banxico, el próximo viernes. Y como parte del tema de la tasa de interés, el miércoles se dará a conocer la inflación de Estados Unidos en el mes de febrero, que para todo fin práctico, sigue estando en un nivel cercano a cero.

Los mercados probablemente moderarán su ritmo de ascenso, pero mantendrán su trayectoria alcista. Aunque haya un consenso bastante amplio respecto de no esperar cambios en la tasa de la Fed, creo que en los mercados habrá algo de inquietud por conocer los detalles de la decisión cuando la Sra. Yellen se enfrente a los medios de comunicación, así como por las estimaciones del banco central estadounidense en materia económica.

Técnicamente, lo relevante es que después de tres meses el S&P 500 volvió a colocarse por arriba de su promedio móvil de 200 días, cosa que usualmente es una señal alcista pero que en esta ocasión creo que confirma la salida del índice de la formación de “doble base” que abandonó el pasado martes 1° de marzo. Por su parte el IPC, aunque el viernes pasado tuvo un largo tramo bajista, se mantuvo dentro de la trayectoria de alza. Como supuse en la Consejería del miércoles pasado, se produjo un “golden cross” en el índice mexicano (el promedio de 20 días cruzó al alza al de 200 días), que apoya la idea de un alza más prolongada.

Creo que en el caso del mercado mexicano, mucho de lo que ocurra tendrá que ver con lo que haga en este intento de rebasar a la línea de tendencia bajista, esa que arrancó en septiembre de 2014 y que no ha sido rebasada desde entonces. Lo cierto es que en esta ocasión el impulso es el mercado estadounidense. Veremos cuánto ayuda.

Suerte.

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