¿Y qué hacemos si el petróleo no sube?

In Consejería by PAALeave a Comment


La condición de negociación, cambió en pocas semanas.Pedro Alonso
  • El petróleo ha bajado 25% de junio a la fecha.
  • Esto abre preguntas para la estrategia mexicana.

De junio a la fecha el petróleo alrededor del mundo ha bajado digamos que un 25%. La mezcla mexicana que el 20 de junio pasado tenía un precio de 102.41 dpb, el lunes 27 de octubre lo tuvo en 76.35 dpb. Y como todo en la economía –y en muchas otras facetas de la vida–, esta situación tiene por lo menos dos ángulos desde donde ser vista.

Para la economía mexicana, el ángulo de visión no es el mejor, pues por mucho que hayamos reducido nuestra dependencia del petróleo en lo que refiere a los ingresos de divisas, sigue siendo muy importante y en cuanto a los ingresos fiscales se refiere, más aún. De acuerdo a las cifras de la Balanza Comercial de México, publicadas el lunes 27 de octubre, las exportaciones petroleras representan el 11.5% del total, en el periodo enero–septiembre de este 2014. Pero todos sabemos que en el caso de los ingresos fiscales, la proporción que representan los ingresos por el petróleo, son algo más que un tercio del total.

Así que la caída del precio del petróleo en los mercados internacionales, no es un tema menor para nosotros, que además estamos en el arranque de lo que se ha vendido por el gobierno actual, como la solución de nuestros males: la reforma del sector de la energía, en donde el petróleo juega un papel fundamental. Y seguro más de uno debe estar muy nervioso al respecto.

No es lo mismo hablar de la reforma mexicana con el petróleo al alza, que a la baja, aunque se pueda argumentar que esta situación es coyuntural (y habría qué ver qué tanto). Los términos de negociación, no son los mismos, sobre todo cuando se habla de un entorno de “crecimiento mediocre”, según dijo el Fondo Monetario Internacional. Y no es que haya que creerle 100% a este organismo multilateral, pero el comprador se apoya en lo que sea al momento de negociar.

Además, la baja del petróleo coincide con los lamentables eventos de inseguridad,  violencia e ineficacia gubernamental para dar una respuesta, que se han recrudecido en nuestro país y que más allá del desenlace que tengan, han puesto la mirada internacional sobre nosotros y no desde la perspectiva más afortunada. La suma de todo, hace que la condición del país que trata de promocionarse como la mejor oportunidad posible de negocios en el planeta, haya cambiado de manera importante en pocas semanas.

Hoy, la mezcla mexicana de petróleo tiene un precio menor en 5.65 dólares al estimado en la Iniciativa de la Ley de Ingresos de la Federación para 2015, que fue de 82 dpb, ajustado a 81 dpb, el pasado 16 de octubre y hasta donde se sabe, la estimación actual de la SHCP, es de 79 dpb –de acuerdo al boletín del lunes 27 de octubre– que será evaluada por los legisladores, para efectos presupuestales.

Las preguntas que surgen a partir de lo anterior, pensando en el crecimiento mexicano inmediato pueden ser muchas, pero a mí se me ocurren las siguientes:

  • ¿El mercado petrolero cambiará en el futuro cercano para pensar que el petróleo mexicano puede regresar a los 82 dpb presupuestados originalmente?
  • Si no regresa ¿Con qué se suplirían los ingresos externos –por exportación petrolera y por inversión extranjera– y los fiscales, pensando en mantener la meta de crecer 3.7% en 2015?
  • ¿Cuál sería el impacto en el tipo de cambio?

Seguro que a usted, amigo lector, se le ocurren varias preguntas más –y a mí también– y no sólo en el orden económico, por supuesto. Pero por lo pronto me atrevo a aventurar que el mercado petrolero no cambiará demasiado. Quizá no empeore mucho más en cuanto al precio, pero las variables estructurales no creo que varíen en el corto plazo. Es decir, crecimiento lento en Europa y del tamaño actual en China, sumado a la condición de autosuficiencia energética de los Estados Unidos. Por su parte, la oferta de la OPEP no creo que cambie mucho y la de los productores no OPEP –como México– supongo que tampoco.

¿Qué hacer en México, pensando en el crecimiento de corto plazo –2015? Pues lo más probable es que se incrementara el déficit presupuestal, explicándolo como una medida “contra cíclica”, lo que se vale, pero no sé si es el mejor momento, toda vez que el déficit supone un endeudamiento mayor, justo ahora cuando es probable que la tasa de interés internacional, empiece a subir. En fin, veremos qué pasa.

Suerte.

Leave a Comment