Por fin terminó enero.

In Consejería by PAA2 Comments


 

Cuando usted lea esta Consejería probablemente ya se conocerán los datos de crecimiento en México y Estados Unidos. En nuestro país el dato por publicarse será el del Indicador oportuno del PIB para el 4° trimestre de 2015, que aparece por segunda vez; este indicador se publica 30 días después del cierre de cada trimestre. En Estados Unidos se publicará el avance también del 4° trimestre, que se revisará dos veces, en los meses de febrero y marzo.

Por los datos que se han visto en las semanas recientes, se puede aventurar que el dato mexicano estará muy cercano a 2.5%, y si es así, el crecimiento del año estará muy cerca de esa cifra que, como escribí hace poco, no es lo deseable pero es mejor de lo que pensamos durante una buena parte del año pasado. En el caso de Estados Unidos la expectativa apunta a que el crecimiento del 4° trimestre esté alrededor de 0.7%, que compara muy abajo del dato del 3er trimestre, que fue de 2.0%. Esto parece ser posible dado que el dato de ventas al menudeo de diciembre fue malo y el de nuevas órdenes de bienes durables publicado ayer, cayó -5.1%.

Esto último puede explicar en parte el desempeño de ayer del mercado en Estados Unidos, que a pesar de la especulación de un eventual acuerdo entre Rusia y la OPEP para recortar la producción petrolera, al final del día no tuvo una reacción demasiado importante. El S&P 500 subió 0.5%, en tanto que el petróleo lo hizo en alrededor de 5%, en sus diferentes versiones. Quizá también hay un cierto grado de escepticismo respecto a esta especulación, pues en realidad por el momento no hay nada en firme. Sin embargo, el mercado estadounidense se ha mantenido en un rango que puede derivar en un alza de corto plazo.

Por su parte el mercado mexicano ha tenido un alza muy agresiva, de 6% desde el punto más bajo de la baja previa, en algo menos de dos semanas y está prácticamente en la línea de tendencia bajista –que arranqué a principios de noviembre pasado–, lo que sugiere que puede presentarse una baja que corrija la trayectoria observada, ya que también coincide con el nivel al que podía aspirarse después de la pequeña formación que desarrolló entre el 8 y el 20 de este mes de enero. Por el momento hay que esperar que se inicie la baja, para pensar en el posible alcance de un retroceso.

Debo admitir que considerando el entorno difícil que se vive, el mercado mexicano no se ve mal o mejor dicho, hay varias acciones que presentan posiciones que sugieren la posibilidad de un alza, en tanto que otras ya han tenido un recorrido interesante en los días recientes, como parte de esa reacción que escribí que se podía dar, partiendo de la idea que la baja de las dos primeras semanas del año había sido violenta, rápida y hasta cierto punto, desconcertante.

Pero como suele suceder, en el paso de los días todos vamos aclarando las ideas y entendiendo un poco más lo que está ocurriendo y cuáles son las variables que influyen en el comportamiento del mercado, entre las que se encuentran los resultados del 4° trimestre que en México apenas empiezan a aparecer. Y si éstos son consistentes con la observación que hice al principio de esta columna, en el sentido que en el segundo semestre de 2015 la economía mexicana mostró una mejor cara de la que vimos durante el primero, entonces cabe la posibilidad que los resultados animen un poco al mercado.

Y otro elemento que puede ayudar a la percepción de los participantes en el mercado mexicano, es que el tipo de cambio puede estar entrando en una etapa de apreciación, en la idea que describí hace algunos días de tener este tipo de rachas dentro de una tendencia general a depreciarse. Lo anterior dependerá en buena medida de que el petróleo no se siga derritiendo, lo que no deja de ser una especulación.

Como sabemos el tipo de cambio ha sido una especie de pesadilla nacional y la Guadalupana no ha querido aplicar su tecnología para que el petróleo suba (debe estar ocupada con la visita papal) y ambas cosas juntas, independientemente de los efectos reales, no crean un buen ambiente para invertir. De tal suerte que si hay alguna contención en estos asuntos y resultados razonables, puede haber  posibilidad de  tener un mejor mercado. Veremos.

Suerte.

 

Comments

  1. Ernesto Cárdenas Fdez

    A mi me parece que el gasto público desordenado e ineficiente sumado a la corrupción y el autoritarismo es el mayor lastre para el crecimiento económico y para el desarrollo social del país. Recientemente el Sr. Aristóteles Nuñez declaró que la recaudación record del 2015 compensa la caída en los precios del petróleo, amén de que se cuenta con coberturas para asegurar un precio por barril cercano a los cincuenta dolares. ¿Usted que opina al respecto?, ¿tenemos un gobierno rico gobernando a un pueblo pobre e ignorante?

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