De la baja: ¿Qué aprendí? ¿En dónde estoy ahora?

In Consejería by PAA1 Comment


Buen análisis, mejor integración, ejecución firme y oportuna.Pedro Alonso
  • La baja no ha sido menor; borró las ganancias del año.
  • Demasiados astros por alinearse. Es posible.

Los mercados parecen haber tomado un tono distinto en la operación, sin embargo pienso que tres días de alza en el S&P 500 y un comportamiento algo más incierto en el IPC mexicano, hablan de no estar del todo repuestos por el susto de las semanas recientes, especialmente la última. La baja del S&P 500 en algún momento llegó a ser de casi 10% respecto del máximo histórico (2,019 puntos, el 19 de septiembre) y la del IPC casi 9% (máximo histórico en 46,554 el 8 de septiembre).

Desde el inicio del año hasta su máximo histórico respectivo, ambos índices habían ganado 9%. La baja de estos días redujo tal ganancia a 3% en el caso del S&P 500 y a 1%, en el IPC. No fue una baja menor, suponiendo que la caída haya sido contenida en los niveles del miércoles pasado. Y si es así –y aunque no lo sea– vale preguntarnos ¿Qué aprendimos?

En mi caso, a no ser tan complaciente, diría en primer lugar. A hacerle más caso a las señales técnicas, también. Algo hice, pero no las aproveché del todo. A escuchar más y mejor a quienes tienen una postura diferente a la propia. A ser mejor “integrador” de las evidencias –en uno y otro sentido–, pues cuando se opera en los mercados ser buen analista, no basta. Y claro, a actuar con firmeza, en consecuencia y con oportunidad.

Porque como usted sabe, amigo lector, en esta tarea como en muchas otras, el “timing”, si bien no es todo, sí es una buena parte del resultado –bueno o malo– que se obtiene e inter construida con ello, está la capacidad de ejecución. De poco sirve saber todo (es un decir) y entender todo (es otro decir) si no se es capaz de integrarlo en un compendio de decisiones. Pero ahí no acaba la cosa.

La ejecución correcta y oportuna es fundamental. De otra forma las “decisiones” se quedan en un recipiente que tiene un rótulo que dice: “Buenas Ideas… por ejecutar”. Es más, hasta se puede escribir un libro de: “Las mejores diez ideas para ganar en el mercado”, e incluso venderlo.

Y todo suena bien, hasta que llega el momento de ejecutar, que por lo general no aparece cuando las cosas están en calma, sino más bien cuando nada parece estar en su sitio y hay un montón de cosas que giran en torno a uno y otras tantas que lo hacen alrededor del mercado. Y a uno le tiembla algo más que la mano cuando hay que jalar el gatillo o soltar la flecha, lo que más le acomode.

Para acotar al “temblor” –porque nunca desaparece–, se entrena, de preferencia con disciplina  y tomando los riesgos posibles y soportables. No hay otra forma de hacerlo. Desde luego que la teoría y el estudio son útiles y necesarios, incluso hoy se pueden usar simuladores muy ingeniosos, pero la toma de riesgo “en vivo y en directo”, no es posible modelarla o igualarla. Y eso le enseña a uno, de uno mismo, que al final es lo único que se tiene a la hora de tomar riesgo. Lo que uno es.

Así que como dice un cuate mío: “…habiendo dicho esto” (a él le encantaría decirlo en inglés y que sonara bien y no chocante), que en mis términos sería: “que cada quien atienda su juego… cuando pueda”, la pregunta que me hago es: dónde estoy parado ahora.

No sé usted, pero yo no me siento del todo tranquilo. Aunque creo que estoy en mejor posición que hace un mes, me gustaría tener más liquidez y la claridad suficiente para usarla bien. Lo anterior implica que tengo una posición más compradora que vendedora. En el caso del mercado mexicano la impresión que tengo es que no bajará mucho más o que quizá vuelva a “probar” el mínimo de la semana pasada, en la zona de los 42,400, acaso un poco menos. En la Consejería del viernes pasado enumeré una serie de elementos que me hacen pensar así.

Un movimiento alcista que llevara al IPC a la zona de los 45,000 / 45,500 me parece posible, pero no en un primer intento. Si todos los astros se alinean, quizá podríamos pensar en finales de noviembre para ello, aunque hoy parezca remoto, no solo por el tiempo y la distancia, sino por lo de la alineación de los astros, ya que estamos hablando de nuestra galaxia y las del exterior. Es posible, aunque las señales de despegue aún son débiles. Veremos.

Suerte.

Comments

  1. Jeanett

    Sus comentarios muy atinados a lo que es: un análisis desde la conciencia en este ir y venir de los mercados.
    Gracias por enseñarme y esparcir gotas de sabiduría alrededor de sus seguidores. Suerte

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