Secuelas de la “no alza” de la tasa.

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La Fed cambió de foco: de lo doméstico a lo externo; incluya al dólar.Pedro Alonso

Pues no. La tasa de referencia de la Fed no subió como yo pensaba y supongo que muchos más, admitiendo que yo lo digo y lo escribo en medios públicos, tomo decisiones en el mercado financiero con base en lo que pienso y cuando me pongo mi traje de miembro del Consejo de Administración en las empresas en las que tengo tal cargo, actúo en consecuencia. Lo mismo hago cuando atiendo a mis clientes en materia de consejería de negocios y mercados.

Y como en esta ocasión las cosas no salieron como yo suponía, respecto de la decisión de la tasa, pues lo único que me queda por hacer es replantear la estrategia partiendo de las señales que me mande el mercado y de lo que recojo tanto de lo que dice la Fed, que en este caso es la fuente primaria de información, como de las opiniones de otros interesados en el tema y que considero serios. Nada más y nada menos.

De la decisión y la información que le acompaña, incluida la conferencia de la Sra. Yellen yo rescato varias cosas, que menciono a continuación, no necesariamente en orden de importancia. La primera es que la impresión que causa la Fed es que se siente bastante tranquila con el desempeño de la economía estadounidense, dado que percibe el balance de riesgos “casi balanceado”, a decir de su presidenta, que añade que los eventos recientes que han alterado a los mercados, no han cambiado fundamentalmente la visión de ese banco central sobre la economía. Quizá la inflación es el tema doméstico que más ruido les hace, por su bajo nivel y por el escenario que tienen por delante, tanto en los precios de materias primas, como de la valuación del dólar.

Pero al mismo tiempo, la decisión de no subir la tasa dice también que tienen dudas sobre la fortaleza de la economía, pues de otra forma tal vez sí hubieran decidido iniciar el alza. Otro tema es que cambiaron el foco de atención, de los asuntos domésticos a los provenientes del exterior y en ese ambiente están los que he comentado en éste y otros espacios: la debilidad de los emergentes, encabezados por China, la apreciación del dólar y su impacto en las exportaciones y en la inflación, la volatilidad de los mercados, etc.

Debo decir –quizá usted así lo perciba– que no le di a la inflación y a los temas externos, la importancia que la Fed les da, o mejor dicho, considerándolos muy importantes, pensé que la Fed les daba menos peso en su decisión que lo que en realidad les dio. Esto último, es un mensaje relevante para mí y para todos los quieran sumarse, pues al final, de lo que están hablando es de algo que escribí hace un mes, en la Consejería del 18 de agosto, en la que mencioné lo que estaba ocurriendo en China y el impacto negativo que esta economía con las demás emergentes, podían hacer en caso de una disminución significativa de la tasa de crecimiento. Más allá de lo que ocurra y a lo que habrá que prestarle más atención de lo que hasta ahora, la Fed manda un mensaje que seguramente los mercados tomarán en cuenta.

En medio de todo esto, la Sra. Yellen señala que es más importante la trayectoria futura de la tasa que el “timing”  de la primera alza. Esto, junto con las proyecciones que presentó la Fed respecto del nivel futuro de la tasa en éste y los próximos años, habla de algo que escribí ayer en el sentido de que lo que ayer conocimos es independiente de la dirección que la tasa tendrá en el futuro, cosa que ya está decidida desde hace rato. Es de alza, pero no demasiado aguda, “ceteris paribus”, es decir, si todo lo demás sigue igual.

Una cosa más. La valuación del dólar creo que será una variable importante a seguir, pues al final su nivel, de manera indirecta, define la tasa de interés o por lo menos la tasa de rendimiento de los títulos denominados en esa moneda. No subir la tasa de interés implica debilitar al dólar o por lo menos, una acción en ese sentido. Y si la apreciación del dólar es algo que a la Fed le preocupa por su impacto en las exportaciones –y el crecimiento– y en la inflación, pues no subir la tasa supone influir para que el dólar se deprecie.

Por último, lo que también se ha conseguido con no subir la tasa, es prolongar el periodo de incertidumbre que ha reinado en los meses pasados en los mercados y que da lugar a la especulación y la volatilidad que conocemos. Veremos.

Suerte.

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