El desempleo retoma su papel de “dato clave”.

In Consejería by PAA1 Comment


El G-20 trata de levantar el ánimo de la opinión global.Pedro Alonso

Los datos de empleo en Estados Unidos para agosto, pienso que en general sorprendieron al mercado. Los 173,000 empleos creados en ese mes estuvieron muy por debajo de las expectativas (220,000), pero resulta que la tasa de desempleo bajó a 5.1%, desde el 5.3% previo y para todo fin práctico llegó al 5%, aquel que la Fed dijo que era un parámetro en su toma de decisión de política monetaria, hace ya un buen tiempo.

Y parece que el mercado leyó esto último, más que el número de nuevos puestos de trabajo. El viernes pasado escribí que un dato por arriba de 200,000 empleos podía ser tomado como una señal de fortaleza de la economía estadounidense y por tanto poner más cerca el alza de la tasa de interés. Por tanto una cifra como la que conocimos para agosto, suponía lo contrario (la economía no está tan fuerte y entonces el alza de la tasa puede esperar) y quizá eso podía animar a los mercados a subir, en vez de continuar en el ambiente bajista.

Pero la tasa de desempleo –pienso– en 5.1%, provocó la acción contraria. Es decir, el mercado –supongo– opina que la Fed ha reunido suficientes elementos para decidir iniciar la normalización de la política monetaria en septiembre. Lo cierto es que lo que hará la Fed sólo lo saben los que toman la decisión y eso, hasta el momento de votar en el Comité de Mercado Abierto. Pero como siempre algunos toman el riesgo de elegir por anticipado su posición y en este caso, al menos por lo ocurrido el viernes, los que piensan que en septiembre será cuando la tasa empiece a subir, son la mayoría.

Valga decir que la decisión pública de la Fed será el jueves 17 de septiembre, cuando además del comunicado habitual, habrá conferencia de prensa de su presidenta y la publicación de pronósticos. Usted sabe, amigo lector, que la posición que he tomado recientemente respecto al “cuándo”, es que el alza iniciará en septiembre.

El fin de semana pasado se llevó a cabo una reunión más del G-20, a nivel de ministros de finanzas y banqueros centrales de los países que integran a este grupo –informal– de política económica. En esta ocasión la reunión fue en Turquía y creo que como sucede por lo general, hay pronunciamientos pero no acciones ejecutivas o compromisos precisos, al menos no en los documentos y comunicados que se emiten en esas reuniones. Aunque no se menciona de manera directa, el tema de la desaceleración de China estuvo presente en el evento, ya que en declaraciones individuales diversos participantes lo tocaron.

También, el Comunicado final del G-20 implícitamente toca el tema –a mi parecer–, empezando porque el primer párrafo dice que el crecimiento global se encuentra por debajo de sus expectativas –las del G-20. También, sin hacer precisiones, dice que han tomado el compromiso de tomar acciones decisivas para mantener a la actividad económica en marcha y que confían que ésta retomará velocidad. Asimismo, reiteran que la política monetaria relajada, no puede hacerlo todo, que están a favor de las políticas cambiarias flexibles que reflejen los temas fundamentales económicos y eviten los desaliños persistentes entre los tipos de cambio. Todo lo anterior refiere a lo que los chinos están haciendo con su política monetaria y su tipo de cambio, ante una perspectiva de menor crecimiento económico.

En general las declaraciones que leí y escuché tratan de disipar las preocupaciones respecto de China y de restaurar las expectativas de crecimiento, que claramente han disminuido. No sé si lo consigan, pero entiendo la posición: si no toman decisiones activas, al menos tratan de tomar pasivamente una postura optimista. En contraparte, el Fondo Monetario Internacional, en boca de Christine Lagarde, continúa exhortando a la Fed para que retrase lo más posible el alza de tasas e insiste en que el comportamiento de la economía global es insuficiente. Le cito: “La mayoría de las cosas tienen un comportamiento muy bajo: el crecimiento, la productividad, el comercio internacional, la inversión, los proyectos de infraestructura. Lo único que es muy elevado es el desempleo”.

Al final, me quedo con que entre la baja del crecimiento de China y los países emergentes, el impacto en el precio de las materias primas y el alza de la tasa de interés, en el corto plazo la preocupación está más en el lado del desorden en el mercado financiero, que afectaría más a las economías emergentes y de rebote, a las desarrolladas, más que en un impacto negativo directo en la economía de los países desarrollados, empezando por Estados Unidos. Veremos.

Suerte.

Comments

  1. Alberto Monterrosa

    Considero que La FED estuvo siempre analizando el movimiento de las tasas y esperando que los mercados maduraran y en cierta forma se prepararan para esa situación. sin embargo, mi punto d vista es que China al ver esto en forma inminente tuvieron que adelantar sus estrategias sin importar la afectación al resto de los mercados. Y ellos no han tenido un castigo de las diferentes economías.

Leave a Comment