El PIB de Estados Unidos mantiene su dinámica positiva.

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También añade un matiz a la especulación sobre la tasa de interés.Pedro Alonso

El reporte del PIB de Estados Unidos del segundo trimestre, en la revisión número dos, resultó mayor a lo esperado por el mercado (3.2%) en medio punto porcentual. El dato de 3.7% además, rebasó por mucho a la primera estimación, de 2.3%. La tasa de crecimiento del consumo privado fue de 3.8%, contra 1.8% del primer trimestre, en tanto que la del consumo del gobierno fue 2.6%, después de dos trimestres de resultados negativos.

Las exportaciones crecieron 5.2% mientras que en el primer trimestre decrecieron en -6.0%. En tanto, las importaciones crecieron 2.8%, comparado con el 7.1% del trimestre previo. Estas cifras dejan claro que el nivel de valuación del dólar, sí importa para el comportamiento del comercio exterior estadounidense.

Además de sorprender a muchos, el crecimiento del segundo semestre –uno de “los datos” esperados por la Fed–, añade un matiz adicional en la especulación que se hace sobre la tasa de interés. Al final, lo que muestra el PIB, es que el ritmo de crecimiento en la economía estadounidense se sostiene y se consolida y si esto es así, entonces podría pensarse que suma del lado de los argumentos para subir la tasa, aunque desde luego habrá quien piense que si no hay desequilibrios visibles causados por el ritmo de crecimiento, no hay por qué subirla.

Lo anterior creo puede ser un juicio incompleto, ya que si la política monetaria se pone en marcha cuando aparecen las distorsiones (inflación, burbujas especulativas, etc.) es probable que sus efectos no tengan la eficacia que se persigue. A la presa no se le tira cuando pasa por enfrente de la mira del cazador, sino por adelantado.

Además, por lo general los instrumentos de política económica, y en este caso los de la parte monetaria, no funcionan como el café instantáneo. Por eso hay que aplicarlos con anticipación o no aplicarlos frente a fenómenos que se adivinan como pasajeros –como las alzas de precios de artículos que pasan por condiciones de escasez temporal–, ya que es posible que su efecto aparezca cuando la distorsión haya terminado. De tal suerte, si bien una de las características que debe tener una buena decisión de política monetaria es que sea oportuna, el propio concepto de oportunidad debe ser bien entendido.

No hay que perder de vista que cuando se toma una decisión de política económica, como subir o bajar la tasa de interés, se afecta a toda la economía y no sólo a una parte de ella, por lo que el cuidado que hay que tener para llevar a cabo tal decisión, tiene que ser extremo. Por lo pronto, la reacción de ayer de los mercados, parece una combinación de un buen dato de crecimiento, con la aparente creencia de que la tasa no va a subir en septiembre, apoyada desde luego, por las bajas de los días previos.

Dado lo anterior cabría preguntar si lo que hizo bajar a los mercados como vimos, fue la expectativa de una reducción del crecimiento global, encabezado por la situación de China, o la caída del mercado accionario de ese país y la decisión de devaluar su moneda.

Si la causa fue la primera, pues entonces deberíamos ser prudentes y actuar con cuidado pues en cualquier momento tendremos datos que confirmen la expectativa de debilidad de la segunda economía del mundo y amigos que le acompañan. Si es la segunda, eventualmente se tiene espacio para un alza adicional y si lo que ocurre con la tasa no resulta demasiado grave, entonces los mercados pueden retomar su tendencia alcista.

Yo hasta ahora, estoy con la primera. Creo que la situación de China tiene cosas que mostrar aún, para decidir que no reducirá su crecimiento, o en qué proporción lo hará. Por eso me mantengo en la postura que compartí con usted, amigo lector hace un par de días. Qué bueno que los mercados hayan subido, así me costará menos vender y quizá hasta gane algo. Después, y de hecho es lo que he estado haciendo, elegiré lo que me parezca adecuado y operaré en cortísimos plazos, con metas precisas y no un gran monto de recursos.

Como dije, mi sentimiento de frustración por haberme topado con un obstáculo importante para alcanzar mis objetivos, me molesta mucho. Pero como en el fut, el mejor no es el que no comete errores, sino el que se repone más rápido de las fallas.

Suerte.

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