Ahí van los mercados; la economía mexicana, no tanto.

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El crecimiento, medido por el IGAE, sigue mostrando debilidad.Pedro Alonso

Ayer el índice Nasdaq llegó a un nuevo máximo histórico, a nivel de cierre. Le tomó quince años, ya que fue en marzo del año 2000 cuando terminó el alza de las “puntocom” que tuvo al Nasdaq como estandarte. El cierre máximo de entonces fue 5,048.62 y el de ayer 5,056.06. Si consideramos el nivel del máximo intradía, aún está ligeramente abajo ya que ayer alcanzó los 5,073.09 y en marzo 10 del 2000, el máximo fue 5,132.52, diferencia que no resulta relevante.

Lo importante del asunto es que Nasdaq “emparejó los cartones” y la forma en que lo ha hecho, sugiere que puede tener un tramo de alza adicional, tal vez unos 200 puntos más, independientemente de la probable corrección que tenga en los próximos días, como suele suceder después que una resistencia importante es rebasada. El momento también cuenta y pienso que la temporada de reportes puede ayudar en este sentido, además que en esta ocasión, este índice no tiene detrás de sí el alza desenfrenada que vimos entre octubre de 1999 y marzo de 2000 (82%).

Por su parte, el S&P 500 no logró rebasar la zona del máximo histórico, si bien en la operación intradía superó ligeramente los 2,120 puntos, cerrando en 2,112.93. Pero creo que lo hará en los próximos días, apoyándose en los resultados corporativos, que hasta ahora no han resultado del todo mal. La volatilidad de este índice se ha mantenido y es posible que con ello alcance el rango superior del movimiento semanal, calculado a partir del cierre del viernes pasado y el indicador VIX (2,121).

El IPC mexicano, pareciera estar preparándose para resolver lo que presumo es un área de consolidación generada a partir de haber resuelto la resistencia de los 44,500. Lo que me parece más importante es que tiene un comportamiento ordenado, lo que facilita su lectura y sobre todo, la toma de decisiones. Sigo pensando que tiene espacio aún para avanzar un tanto más.

En el terreno de los datos de la economía mexicana, ayer se publicaron la inflación de la primera quincena de abril y el Indicador Global de la Actividad Económica (IGAE) al mes de febrero. La inflación quincenal ya registró la baja de los precios de la electricidad en varias ciudades del país, que estacionalmente ocurre cada año al iniciar la temporada de calor. El dato resultó en -0.45%, lo que llevó a la inflación anual a 3.03%.

La inflación no subyacente fue la que trajo a la inflación al terreno negativo, al bajar -1.89%, por el tema de la electricidad (el renglón de energéticos bajó -4.15%) pero el de frutas y verduras registró también una baja significativa (-2.32%). La inflación subyacente tuvo una pequeña alza de 0.03%. Supongo que el dato mensual de inflación resultará negativo, pero no tanto como el de la primera quincena. La estimación en la encuesta de Banxico es de -0.05%, que me parece un tanto elevada. El mínimo esperado en la encuesta es de -0.18% y la estimación que yo puse fue -0.10%. Veremos.

Por su parte el IGAE –el “proxy” del PIB– mantuvo en febrero el mismo ritmo anual que mostró en enero, 2.3%, sin embargo el dato desestacionalizado mostró una caída, de 0.4% en enero a 0, en febrero, lo que no es una buena señal. El comportamiento por tipo de actividad mostró un cambio importante en lo que toca a las primarias (el sector agropecuario) que muy probablemente por cuestiones de  precios agrícolas, redujo su tasa de crecimiento de 14.3% en enero a 3.4% en febrero.

Las actividades industriales –el sector secundario– mejoraron su crecimiento, aunque sigue siendo bajo. En enero crecieron 1.6% anual y en febrero lo hicieron en 0.8%.  Es el mismo comportamiento que se observó en el reporte de la actividad industrial de hace un par de semanas. Es posible que veamos alguna mejoría en marzo, a partir del desempeño del sector de la construcción y del sector automotriz, que mostró buenos números en su reporte del primer trimestre.

Por último, el sector de servicios –las actividades terciarias– ha mantenido un paso estable, al crecer 2.6% en febrero, casi lo mismo que en enero (2.5%), reflejando quizá un mejor comportamiento de la economía interna, pero al igual que el total que los otros sectores, muestra falta de dinamismo. El dato del PIB lo conoceremos hasta el próximo mayo y me imagino que estará más cerca de 2.5%, que de 3%. Es probable también que el gobierno baje su estimación en consonancia con los datos que estamos observando y los eventos fiscales que ya conocemos (las reducciones en el gasto público).

Suerte.

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