Algo más sobre divisas

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En la jornada de ayer el peso mexicano llegó a 18.58 por dólar y se acercó al soporte reciente (del 27 de noviembre pasado) en 18.45. La velocidad de la caída propició que en el nivel mencionado aparecieran compradores que finalmente le llevaron a cerrar en 18.80, lo que es una reacción normal del mercado y que pienso le quitará agresividad a la apreciación, pero en general, le dará estabilidad al movimiento.

En el programa de Es Negocio del martes pasado, mi compañero Carlos Mota, conductor de la emisión, no pudo resistir –y lo entiendo– preguntarme en cuál nivel veía yo al peso, cuando en ese momento estaba en 18.77. Le respondí que no me iba a parecer extraño verlo pronto en “dieciocho cuarenta y chicos”, pensando en el soporte mencionado en el párrafo anterior. Y lo sigo pensando, considerando que todos los días aparecen elementos nuevos de información que pueden hacer variar a las trayectorias.

Sin que haya cosas que realmente hagan impacto en el peso mexicano en particular y al mercado de divisas, en lo general, llama la atención que en los días recientes aparezca interés sobre el tema de las divisas de los países involucrados en el TLCAN. No deja de ser “small talk”, como dicen por ahí, pero no es frecuente. Por ejemplo, el Banco de Canadá –que subió su tasa de interés en 25 pb, a 1.25%– dijo que la incertidumbre sobre el futuro del TLCAN “nubla la expectativa económica” y a la vez, el Gobernador de ese banco central, Stephen Poloz dijo que la incertidumbre que causa el TLCAN hace que se pospongan inversiones o se redirijan hacia Estados Unidos. “Esa es la clase de efectos que podrían ser mayores si se hiciera un anuncio sobre que el TLCAN no continúa” declaró Poloz.

El dólar tuvo un leve repunte después de una caída de 2% en una semana de operación. En el nivel de 89.96 del $USD encontró un soporte que coincide con una antigua resistencia en 89.50 (que se convirtió en soporte al ser penetrada en diciembre de 2014) y que ahora vuelve a encontrarla en una zona en la también está una línea de tendencia de ésas que llamo seculares y que arranqué en mayo de 2011 y apoyé en una baja bastante extendida que se presentó entre marzo y julio de 2014. Estas líneas y zonas las mantengo en el tiempo, pues aunque en un momento dado parezcan lejanas a los niveles de operación suelen ser útiles en momentos como el actual para tener algún punto de referencia y tomar decisiones.

La baja del dólar empieza a hacer algo de “ruido” en las esferas de los operadores europeos, incluidos los bancos centrales. La preocupación deriva de que la depreciación del dólar y la consecuente apreciación del euro hace pensar que los exportadores europeos pueden resentir alguna pérdida de competitividad si la situación se prolonga por un tramo y un tiempo mayores a lo esperado, lo que afectaría sin duda al buen desempeño que la economía regional ha venido mostrando en los años recientes. No hay que perder de vista que el euro, entre abril de 2011 y diciembre de 2016 se depreció de manera continua algo más de 30%, con todo lo que ello implica para la actividad económica europea. Eso fue en parte, a consecuencia de la relajación monetaria. Y como en 2017 y los diecisiete días de este 2018 se ha apreciado 17%, pues algo de preocupación han de tener y los mercados quizá reaccionen presionando a la baja al euro. Habrá que ver, esperando la reacción del Banco Central Europeo.

Buen día el de ayer para la Bolsa en México. Supongo que irá a buscar la resistencia anterior, que está alrededor de los 50,200 puntos y dependerá de los resultados corporativos del 4° trimestre de 2017, lo que pueda verse más allá de este nivel, TLCAN mediante, claro está.

Suerte.

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