No hay que irse del mercado

In Consejería by PAA1 Comment


Una vez más, la acrofobia se hace presente entre los participantes de los mercados accionarios, principalmente aquéllos que operan en Estados Unidos o bien, entre los que no lo han hecho y no pueden sustraerse a la posibilidad de hacerlo ahora.

La acrofobia es el miedo –la fobia, que no es lo mismo– a las alturas y aparece en los mercados cuando éstos han tenido una trayectoria alcista de importancia, como es el caso en varias partes del planeta, destacando la del mercado estadounidense por su importancia global e impacto mediático. Es una reacción un tanto curiosa –pero no extraña– ya que parece que surge cuando las cosas están funcionando bien y entonces el personal empieza a pensar y a decir que pueden ponerse mal, sin que existan elementos para ello –al menos no del todo suficientes–, salvo el alza experimentada.

A veces he dicho que tiene que ver con un oscuro sentimiento de culpa vinculado de alguna forma con eso que las religiones judeocristianas llaman “el pecado original”. Tal parece que en el fondo de algunos corazoncitos o en los rincones de ciertas mentes hay una voz que dice: “¡¡Pecadores, arrepentíos!! La pregunta que en todo caso pienso hay que hacer, es: ¿De qué hay que arrepentirse?  Cada quién sabrá, si es el caso.

Creo que en la condición actual de los mercados resultaría un tanto ingenuo pensar que los mercados desarrollados, empezando con el de Estados Unidos, van a repetir en 2018 el desempeño de 2017, en principio, porque se parte de un nivel 20% superior (usando al S&P 500 como referencia) al de finales de 2016 lo que hará que instintivamente los inversionistas tengan una actitud más defensiva. Pero de eso, a pensar que va a presentarse una caída catastrófica hay una distancia grande.

Pienso lo anterior porque de inicio, la economía global no muestra signos de cansancio y crece a un estable ritmo de 3.6% con posibilidades de sostenerlo e incluso aumentarlo en los próximos años. La buena noticia es que, junto con el crecimiento, la inflación permanece baja por todos lados: el mundo en promedio 3.2%, las economías desarrolladas 2.2% y las emergentes y en vías en desarrollo, 4.2%. Y no hay señales de que esto vaya a cambiar. Y si esto es así, entonces los bancos centrales no tienen un motivo importante para endurecer la política monetaria, al menos no demasiado, con lo que una de las preocupaciones importantes alrededor del posible comportamiento de los mercados, podría atenuarse.

Otro tema de preocupación es el nivel de la valuación que ciertamente es elevada, pero así ha sido desde hace varios años. Actualmente la razón precio / utilidades estimadas del S&P 500 es de 18.4, contra 16 de hace un año. El promedio de los pasados cinco años de este indicador es de 15.9. Sin embargo, dada la expectativa de crecimiento y lo que a ésta pueda sumar lo que derive eventualmente de la reforma fiscal de Trump, hablar de caro o barato hoy es relativo.

Desde luego no hay que perder de vista otros temas de riesgo como puede ser las tensiones geopolíticas y el terrorismo, junto con las presiones que puedan aparecer en los mercados derivadas de las posturas proteccionistas y aislacionistas que conocemos. Pero estos asuntos son difíciles de incorporar en el aspecto de la valuación y por tanto es complejo asignarles un peso. Pero cuentan.

Y algo que ronda en la mente de muchos es lo que ocurra en China, que ha logrado mantener su tasa de crecimiento estable, alrededor del 7% que han pronosticado desde hace algunos años. El riesgo de este pronóstico es que está acompañado con un endeudamiento en el que el gobierno y las empresas han incurrido y que es sostenible en tanto el crecimiento se mantenga y no haya presiones derivadas de la tasa de interés global o de situaciones cambiarias, como puede ser una eventual apreciación importante del dólar, que por el momento no se percibe (el dólar sigue a la baja). En el asunto chino juega un papel importante la solidez del liderazgo político del presidente Xi Jinping que, hasta ahora, parece consolidado.

De tal modo y pensando que siempre hay imponderables, creo que más allá de una o varias bajas en el año, algunas quizá importantes, habría que estar en la idea de que el mercado está en una tendencia alcista, que no hay indicios claros de que ésta vaya a cambiar dramáticamente y por lo tanto, las acciones siguen siendo una buena inversión, considerando las opciones disponibles en el mercado financiero. En cualquier caso, algo que cabe considerar, es que cada vez más, la calidad tendrá un peso mayor en la selección que se haga. Que no le agarre la mano el chango, amigo lector, dice mi amigo Enrique Trigueros Legarreta, personaje de largo –y bueno– linaje bursátil.

Suerte.

Comments

  1. Jeanett

    Pedro,
    ¡Un buen augurio iniciar con ésta consejería! La tarea importante de cada lector sería estar informado sobre temas que pudieran mover al mercado y claro, la selección de emisoras.

    Suerte

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