Designaciones

In Consejería by PAALeave a Comment


Como sabemos, el lunes pasado fue designado José Antonio Meade (JAM) para ser aspirante a candidato del PRI para contender por la Presidencia de la República en las elecciones de junio de 2018; nada más. Ayer martes fue designado como Gobernador de Banco de México Alejandro Díaz de León (ADL) tras la renuncia de Agustín Carstens, que tendrá efecto mañana 30 de noviembre. Con estas dos designaciones concluye un periodo de incertidumbre que alguna atención había tomado de quienes estamos interesados en la vida nacional, la economía y los mercados e inicia otro dadas las preguntas sobre el futuro, el desempeño, la tendencia y muchas otras cosas más, respecto de ambos personajes.

La designación de JAM me hizo reflexionar sobre los cambios que me ha tocado vivir en la política nacional en relativo poco tiempo. Supongo que a usted, amigo lector, también le han tocado una buena parte de ellos. Hasta hace poco esta designación era nombrar, para todo fin práctico, al virtual Presidente de la República. La última vez que esto ocurrió fue en noviembre 28 de 1993, cuando Luis Donaldo Colosio fue el designado. Por eso el drama que se armó entonces y que culminó con el desastre que conocimos a finales de 1994.

Habían asesinado al virtual Presidente de la República (en marzo), lo que sumado a otros acontecimientos (el levantamiento armado del zapatismo en enero; la renuncia del Secretario de Gobernación Jorge Carpizo, responsable del proceso electoral, en mayo –que regresó días después al puesto– y el asesinato de José Francisco Ruiz Massieu, Secretario General del CEN del PRI, en septiembre hicieron que el país se debilitara económica y políticamente –las reservas internacionales se esfumaron con el paso de los meses y los acontecimientos y aprovechando un tipo de cambio semi fijo– y quedara listo para entrar en caos. Usted conoce la historia del “error de diciembre” y sus consecuencias.

Ahora JAM sólo es el muy posible candidato del PRI, que tendrá que competir con otros e intentar ganar la contienda electoral para mantener al PRI en el poder. Por eso el “nada más” del primer párrafo. Es un aspirante más a ser el presidente de “todos los mexicanos”, como dicen los clásicos. Y supongo que mucho tendrá que hacer para consolidar su posición actual y aprovechar a la estructura y la maquinaria priísta que sin duda es uno de los más importantes activos de ese partido. Valga como ejemplo el triunfo del “primazo” Madrazo en el Estado de México, cuando en enero pasado –por fijar algún momento en el calendario como referencia– el PRI carecía de argumentos ganadores y acumulaba condiciones perdedoras: su derrota electoral en las elecciones de medio año en 2016 a manos del PAN y la coalición PAN – PRD, la corrupción y los escándalos políticos de sus gobernadores, el triunfo de Trump y el eventual impacto de esto en el TLCAN, el “gasolinazo”, el peso a 22 por dólar, la popularidad del presidente Peña por los suelos y lo que usted quiera añadir. Y ganó el Estado de México. Y sí, no hay duda de que la maquinaria del PRI puede hacer ganar a JAM, pero también le puede hacer perder si no logra poner a su alrededor y a su favor todos los apoyos de los que el PRI dispone. Y eso, debe ser una chamba grande.

La designación de ADL para ser Gobernador de Banco de México del 1° de diciembre de 2017 hasta el 31 de diciembre de 2021 tiene implicaciones de una dimensión diferente a la de JAM, pero es muy importante por causas obvias. Creo que fue una designación correcta, no sólo por el individuo, sino porque al designar a un Subgobernador para ocupar el puesto de Gobernador evita la intervención del Senado que mandata la Constitución y no porque no sea necesaria la aprobación de este órgano legislativo, sino porque da fluidez al proceso, cosa que en este momento es importante por la condición económica y política.

Quiero hacer notar que todos habíamos enfocado nuestra atención en la designación del próximo gobernador de Banxico desde el ángulo de la política monetaria y está bien. Por este aspecto, no tendríamos que preocuparnos tanto o preocuparnos lo necesario, ya que Banxico ha demostrado que funciona bien en esta parte de su mandato y seguramente lo seguirá haciendo con su nuevo Gobernador. Pero no todo es tasa de interés, tipo de cambio o inflación.

Hay un tema del que poco se habla y que es tan importante como la política monetaria. Me refiero a la postura de Banxico como regulador del sistema financiero, asunto del que me he venido enterando y entendiendo, dada mi posición de presidente del Comité de Riesgos en un banco y sus filiales del que soy Consejero desde hace muchos años. En el “obscuro mundo de la regulación bancaria”, como suelo llamarle por su complejidad, Banxico es un regulador cada vez más importante, influyente y respetado, de tal manera que su postura es definitiva para que las cosas funcionen bien en el sistema financiero. Hasta ahora, en mi experiencia, Banxico cumple con su papel y espero que así lo siga haciendo, quizá escuchando un poco más y con más atención a los intermediarios que, en el tiempo, también hemos aprendido a “leer y escribir”. La lectura y la escritura en política monetaria, como en regulación, no es patrimonio exclusivo de la banca central, digo.

Suerte.

Leave a Comment