Algo más sobre el petróleo

In Consejería by PAA1 Comment


La reunión de la OPEP del próximo jueves despierta una serie de elementos especulativos respecto de lo que puede suceder con el precio del crudo en el mercado en el corto y mediano plazos. De entrada, debo decir que técnicamente el precio del Brent está en la parte alta del canal alcista de tendencia de corto plazo que, según yo, arrancó a finales de junio pasado cuando el precio estaba alrededor de 45 dpb. Esta “parte alta” a la que me refiero es la línea de retorno del canal –la paralela a la línea de tendencia– y dentro de éste ha detenido el alza varias veces en los pasados cinco meses que ha durado esta alza; tres veces, para ser preciso. No hay que perderla de vista.

Ese nivel –el de 45 dpb– coincidió con la línea de tendencia de largo plazo que arranqué en los 27 dpb a finales de enero de 2016, que quizá usted recuerde. Recuerdo que la sensación que aquel enero me causó fue como abrir una puerta para entrar a un cuarto nuevo y ser recibido a sillazos. Si tiene tiempo y ganas, revise la gráfica de cualquier mercado para que vea por qué digo esto. El caso es que ahora el precio del Brent está en la línea media del canal alcista de largo plazo, que detuvo el alza (coincidiendo con la línea de retorno del canal de corto plazo que mencioné en el párrafo anterior), a la que tampoco hay que perder de vista.

La conclusión de lo anterior –mía– es que para tener una continuación importante del alza (digamos a la zona de los 70 dpb / 72.5 dpb) el precio necesita un cierto espacio para intentar una reacción estable. Desde luego que si el mercado juzgara como “buena” la decisión que el próximo jueves se tome en Viena creo que puede haber una reacción que, en el corto plazo, puede llevar al Brent a los 65 dpb/ 66 dpb, donde toparía nuevamente con las líneas que detuvieron el alza previa.

¿Qué hay alrededor de la reunión de la OPEP del jueves próximo? Pues en primer lugar que no es lo mismo decidir recortar la oferta de petróleo cuando está a 45 dpb que en 64 dpb, ni cuando los inventarios están en 3,300 millones de barriles al día que cuando están en 2,800 millones, que por cierto es el nivel promedio de los pasados cinco años de acuerdo con los datos de la Agencia Internacional de Energía. Lo anterior implica, entre otras cosas, que en buena medida las partes involucradas en el acuerdo de contención de la oferta cumplieron con su objetivo –reducir la sobreoferta y subir el precio–, pero también que, al precio actual, productores menos eficientes que las partes del acuerdo pueden entrar al mercado y tomar parte de ello. Ni hablar de los productores estadounidenses de gas shale.

En este contexto habría que preguntarnos qué le preocupa a cada una de las partes en relación con prolongar el plazo de la contención de la producción que, por ahora, está establecido hasta marzo de 2018 y la pretensión es que se extienda hasta finales de ese año (quizá hasta la siguiente reunión anual de la OPEP). Desde mi punto de vista, a Arabia Saudita le preocupa más el precio que el volumen, dadas las necesidades de corto plazo derivadas de los planes de transformación económica que han emprendido en ese país, considerando la situación política interna que por ahora atraviesa el Reino y que obviamente introduce un elemento de incertidumbre en el escenario, sin dejar a un lado la inestable –y eterna– condición geopolítica de Medio Oriente. Además, Arabia Saudita depende más que Rusia del petróleo.

Y si esto último es así, entonces a Rusia le preocupa más su cuota de mercado que el precio actual. Claro que un precio relativamente alto del petróleo –como el de ahora comparado con el de los tres últimos años– a nadie le viene mal, pero si se tienen otras opciones de ingreso de divisas, pues tampoco interesa mucho que el tipo de cambio se aprecie indefinidamente. Tampoco hay que perder de vista que Rusia tiene una posición geopolítica en Medio Oriente, que es opuesta a los intereses de los sauditas (son un apoyo importante de Irán).

Por eso no es tan simple la opción de “terminar el trabajo” como el mercado parece haber decidido que va a ocurrir, en el sentido de extender hasta fin de 2018 el acuerdo de contención. Eventualmente podría optarse por un plazo menor –seis meses en vez de nueve, como se rumora que Rusia ha propuesto–  que pudiera revisarse en el paso de los meses. Por esto creo que las opciones están abiertas y el petróleo, como siempre, está sujeto a presiones especulativas y es objeto de temas geopolíticos y económicos. Veremos.

Suerte.

Comments

  1. Julio

    Pedro tu artículo es una bocanada de aire respecto al destape , símbolo de un PRI que cambia pero para adecuarse a la mejor probabilidad de proteger sus cúpulas
    Dicho eso me parece de interés darle una alcance a tu Analisis de qué implicaciones tiene para México
    1) A La Luz de la Reforma es unn factor para precipitar la inversión?
    2) Somos importador de Pettoliferos, gasolina entre otros, nos va afectar la estructura de costos y el ingreso disponible para el consumo., inflación?
    3) Favorece la acumulación de reservas y fortalece lal peso?

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