El BCE ofrece resultados

In Consejería by PAA1 Comment


Ayer jueves el Banco Central Europeo (BCE) tuvo su reunión de política monetaria y la decisión que tomó fue la de mantener las tasas en su nivel actual (en cero la de referencia y en -0.40% la de depósito para la banca), aclarando que las mantendrán en esa condición por un buen tiempo. Pero la decisión esperada por los mercados y por quienes nos dedicamos al análisis de estos ambientes y de la economía y sus alrededores, era la relativa a la expansión cuantitativa que implantó desde 2015.

En este terreno, el BCE decidió reducir la compra mensual de activos financieros en los mercados que ahora y hasta diciembre próximo será de 60,000 millones de euros que ha mantenido desde que inició esta práctica. A partir de enero de 2018, la cantidad será disminuida a 30,000 millones de euros, suma que en principio se mantendrá hasta septiembre de ese año, aclarando que, de ser el caso, se tomaría la decisión necesaria para mantener la línea de apoyo a la economía, que supone una expansión cuantitativa de la dimensión que conocemos.

El BCE es el segundo banco central que toma la decisión de moderar su postura de política monetaria –el primero fue la Fed, como también fue el primero en iniciar con esta política– en una corriente que, de seguir las cosas como van en el mundo cobrará fuerza. Sin embargo, la forma en que el BCE toma la decisión de reducir el estímulo monetario hace pensar que no todas las cosas están en el lugar que se quiere, empezando porque la inflación, como he escrito recientemente, tiene un nivel bajo alrededor del planeta y es motivo de preocupación, porque es claro que no existe una explicación convincente para tal condición.

Pero en su caso el BCE parece estar tranquilo –yo digo que debería sentirse satisfecho– con la evolución de la economía europea. La inflación, si bien no ha llegado al objetivo de 2%, sí se ha acercado a ello (en septiembre el nivel es de 1.5%) dejando atrás en buena medida los temores de una deflación, la economía regional crece a un ritmo anual de 2% –y 0.7% en el 2° trimestre con relación al primero en este 2017– y el desempleo en los 28 países que integran a la Unión Europea es de 7.6% en agosto pasado, cuando en diciembre de 2016 fue de 8.2%. Y no hay que olvidar que las condiciones en que opera el sistema bancario europeo han mejorado mucho en comparación con lo que se tenía hace pocos años, en los que se percibía una importante debilidad en su estructura financiera.

En cualquier caso, creo que en estos momentos el BCE tiene que insistir en la importancia que debe tener la flexibilidad de la política monetaria si se requiriese incrementar el apoyo monetario en el futuro. Lo creo porque hemos visto lo difícil que es la instrumentación de las decisiones no ortodoxas que han sido necesarias, por la oposición que ha encontrado en este tema de Alemania y sus aliados. De hecho, una razón para reducir el estímulo monetario –como para la Fed, lo es reducir el tamaño de su balance– es darse espacio para volverlo a usar en caso de ser necesario.

Además, creo que es el momento de usar los buenos resultados obtenidos a su favor, para reafirmar la autonomía del BCE. Sin duda, hay que reconocer el trabajo y la conducción y firmeza de Mario Draghi en las decisiones, como también hay que reconocer a Ben Bernanke y a Janet Yellen por su trabajo en la Fed. Nunca ha sido fácil ir en contra de la corriente tradicional y menos en un banco central, en momentos críticos. Pero es justo en esas condiciones cuando se demuestra la capacidad de hacer que las cosas sucedan, es decir, llevar a cabo el ejercicio del poder.

Hoy, sin duda, Europa es un destino de inversión interesante, al que hay que prestar atención en términos de diversificación, sobre todo cuando la economía de Estados Unidos está a merced de las decisiones de su gobierno.

Suerte.

Comments

  1. Ricardo

    Hola Pedro, hoy es mi cumpleaños. Te comparto a tí y a tu equipo de colaboradores mi alegría. Saludos y . . . . . . Suerte!

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