De inflación y mercados

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La inflación del mes de septiembre resultó en 0.31%, muy por debajo de la expectativa que se ubicaba en 0.45%. La inflación anual –la de los pasados doce meses– resultó en 6.35% y es el primer dato a la baja en la inflación anual desde el 2.54% de junio de 2016, que siguió al 2.60% de mayo de ese año. Si las cosas siguen como se espera, es probable que la inflación anual haya alcanzado su punto de inflexión el mes pasado, cosa que de una u otra manera era algo previsible; era cuestión de aritmética básica.

Desde luego que pudo ser de otra manera, pero el escenario que teníamos a principios del año hacía pensar en un comportamiento inflacionario de este tipo. Es probable que en los siguientes meses de este año, tengamos inflaciones superiores al 0.31% de septiembre, pero creo que no alteran demasiado la expectativa de la inflación para el final de 2017 de 6.3% (a mí me parece un tanto optimista; mi pronóstico es de 6.43%) y la de 2018 de 3.84% (mi pronóstico es de 3.81%). Como siempre, hay riesgos para que la inflación se vea presionada al alza que, en el corto plazo, creo que tienen que ver con el tipo de cambio, la gasolina y las frutas y verduras.

La baja de la inflación anual en septiembre se vio propiciada por la disminución del componente no subyacente, cuyo comportamiento fue más pronunciado que el del subyacente. La baja del primero fue desde el 11.98% de agosto, al 11.28% en septiembre, en tanto que el componente subyacente bajó de 5.0% a 4.8%. Y a su vez, lo que empujó a la baja a la inflación no subyacente fueron los bienes agropecuarios cuya inflación anual bajó de 13.89% en agosto, a 10.40% en septiembre. Incluso, esta importante caída contrarrestó el alza de los energéticos, que subieron de 10.76% a 11.86% anual, a consecuencia del alza del gas doméstico LP y la gasolina de bajo octanaje, que subieron 4.61% y 1.46%, respectivamente, reflejando el alza de los precios del petróleo.

En los mercados nacionales, el tipo de cambio siguió depreciándose, como pensé que podía ocurrir. Ayer, en algún momento de la jornada llegó hasta los 18.71 y finalmente cerró en los 18.64. Supongo que en estos días, considerando los elementos que he mencionado como de incidencia para la formación del precio, el que más pesará es el del ambiente alrededor de las negociaciones del TLCAN cuya cuarta ronda empieza mañana en Washington, D.C., y que independientemente de lo que ocurra, la apreciación general es que se han endurecido.

Lo cierto es que de unas semanas a la fecha, la posibilidad de una suspensión de las negociaciones –que no necesariamente una ruptura– ha cobrado fuerza y eso ha influido en la cotización del peso mexicano. Y como sabemos, los precios en los mercados financieros se forman en buena medida por las expectativas y sabemos que la falta de progreso, por llamarle de algún modo, en las negociaciones del TLCAN son un elemento negativo para los integrantes del acuerdo, lo que en el caso mexicano se refleja en la operación del tipo de cambio. De continuar la especulación, y si aparece algún indicio que la apoye, no sería extraño ver al peso en el nivel de 18.80, por ahora.

or su parte, el IPC, con los movimientos de viernes y lunes, confirmó la idea que escribí el jueves pasado, en relación con que la posibilidad de resolver la formación que ha venido desarrollando desde principios de septiembre podía tardar más de lo esperado –por mí– originalmente. Ayer, el indicador mexicano tuvo una baja más grande de lo “normal” –considerando la operación de los días recientes– y se acerca a la base del rectángulo en el que opera. Yo dije el jueves que me encantaría un nivel menor de precios, para comprar “a gusto”, lo que se está presentando ahora.

Existe el riesgo de que el soporte en la base de la formación, en el nivel de 49,780 no detenga la baja, en cuyo caso, el IPC podría acercarse a los 49,420 puntos, que es la línea de retorno del canal bajista en el que se metió, que arrancó a finales de julio y contiene al rectángulo mencionado, en su último tramo. Si así fuera, técnicamente ofrecería una interesante oportunidad de compra. Apoyándose muy probablemente en indicadores de nivel de precio en zona de sobreventa y quizá, con la expectativa de los reportes del 3er trimestre, por publicarse.

Suerte.

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