En busca de una victoria legislativa

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Ayer, Donald Trump presentó su propuesta fiscal. Es un folleto de nueve páginas, la primera de las cuáles es una portada que dice: “REFORMA IMPOSITIVA”; “Más empleos; impuestos más justos; pagos más grandes”. A lo anterior le sigue un letrero con la siguiente leyenda: “MARCO UNIFICADO PARA ARREGLAR NUESTRO CODIGO FISCAL FRACTURADO”. Las siguientes ocho páginas, si se escriben a renglón seguido, deben ser como dos, máximo tres y sustituyen a la muy criticada página –una página– que el gobierno presentó en abril pasado y que fue la “propuesta fiscal” original. Y sí, es un folleto de venta para el público consumidor, con una serie de ideas y promesas y poco contenido técnico.

La propuesta y la forma de su presentación, avala la apreciación que hice ayer en el último párrafo de la columna, en el sentido de que los enfoques de Donald Trump sobre temas de naturaleza técnica, como el TLCAN y esto, que pretende ser una propuesta de reforma fiscal, se quedan en posturas populistas y demagógicas. Sé que las ofertas y decisiones de un gobierno al final, son un reflejo de sus convicciones políticas y está bien; así debe ser. Pero la instrumentación requiere de criterios técnicos ineludibles y que, cuanto menor contenido técnico tengan, mayor es su probabilidad de fracaso. Por eso lo peligroso que son los políticos populistas; por mentirosos.

Ofrecer una reducción de impuestos que busca promover la inversión y el crecimiento económico, la creación de empleos y un mejor ingreso para los trabajadores, suena bien, pero supone una reducción de los ingresos fiscales y a mí no me queda claro si habrá una reducción de gastos equivalente o un incremento del déficit fiscal que tendría que ser financiado con endeudamiento. Y no me queda claro porque en la propuesta / folleto no hay un solo dato que hable de ello. Desde luego, por ningún lado aparece alguna consideración sobre el monto de financiamiento necesario y el costo financiero que esto implicaría. Esto es importante pues, más allá de las cuestiones formales, sabemos que las finanzas públicas de Estados Unidos no son precisamente el mejor ejemplo de estabilidad.

Supongo que debe haber un trabajo importante por parte del gobierno y los legisladores republicanos, que precise los distintos aspectos que una reforma impositiva de la magnitud que se propone conlleva y que, a partir de ello se tenga claro lo que se va a votar y sus consecuencias, pues de otra forma, el riesgo de fracaso es alto. Me refiero a que, en primer lugar, las conocidas divisiones al interior de la bancada republicana ante una propuesta débil podrían profundizarse y no ofrecer el apoyo necesario para la aprobación. Ni qué decir de la parte demócrata del Congreso.

Como resulta claro, lo que pretende Donald Trump es tener una victoria legislativa significativa en el primer año de su periodo de gobierno, cosa que no ha conseguido después de los dos fracasos en su intento de abolir el programa de salud de Barack Obama. Como sabemos, hasta ahora las decisiones que se han tomado en su gestión, han sido a partir de las llamadas acciones ejecutivas que, al final, tienen poco alcance y hablan de la carencia de liderazgo y falta de convocatoria del presidente. Seguramente en los próximos días tendremos información sobre las reacciones de los congresistas de ambos partidos, en las que las de los republicanos serán las determinantes. La idea es que se cuente con suficientes votos republicanos para aprobar la propuesta para no tener que esperar por votos demócratas para ello.

Por lo pronto, los mercados y el dólar, parece haber tomado bien la propuesta de Trump. El índice Nasdaq tuvo un alza de 1.15%, apoyándose en los sectores de alta tecnología y el sector financiero, mientras que el Dow y el S&P 500 tuvieron alzas más modestas, de 0.25% y 0.41%, respectivamente. Por su parte, el dólar en el mercado internacional continuó la racha alcista de los últimos días, que por el momento no la puedo más que considerar como un rebote técnico, aunque desde esa misma óptica –la del Análisis Técnico–, ha venido ganando terreno al haber encontrado, aparentemente, una zona de soporte y estar empezando a conformar una posible formación de cambio de tendencia (ojo con el peso mexicano), anticipando quizá la aprobación de la propuesta fiscal de Donald Trump.

Suerte.

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