A trabajar

In Consejería by PAA2 Comments


En la Consejería del viernes 8 de septiembre pasado dije al final del primer párrafo que no me gustaban los sismos. Y menos si ocurren en mi ciudad, la destruyen y lastiman a la sociedad de la que formo parte, afecta a mis seres queridos y a mí, de diversas formas y me hacen sentir triste e impotente. Admito que he estado pasando por la experiencia del stress post traumático, del que espero recuperarme pronto. En parte por eso decidí sentarme a escribir esta columna. Porque como usted sabe, amigo lector, escribir me pone de buenas, pero además me devuelve una parte de mi “normalidad” y como siempre, me ayuda a ordenar mis pensamientos, lo que en días como éstos, es algo que agradezco.

Algo que estos eventos ofrecen, es la posibilidad de poner las cosas en su lugar. Evaluar o re evaluar la importancia de las cosas y en consecuencia, establecer prioridades nuevas o reafirmar las que ya teníamos. Como suelo decir, definir qué va primero, que va después y qué no va.

¡Claro que se puede decir que hoy, en estos días, no se tiene cabeza para escribir de lo que habitualmente me ocupo!, pero es la forma equivocada de entrarle a estos toros. No sé usted, pero yo soy en buena parte lo que hago. Mi trabajo, el trabajo, es uno de los pilares de la identidad –hay otros vitales, desde luego, pero éste es muy importante– y si uno pierde una parte de ella, se vuelve otro, se “enajena”, se vuelve ajeno a lo que uno es. Y entonces se empieza a reaccionar de manera equivocada, neurótica, diría mi psicoanalista y así se corre el riesgo de descomponer más aún las cosas, porque las acciones neuróticas tienden a convertirse en psicóticas y entonces sí que estaríamos en un problema serio. Siempre me digo: ¿Cómo me explico a mí mismo quién soy, si no soy lo que hago?

Lo que escribo no es un cuento chino. Vea lo que ocurre en una sociedad en la que aumenta el desempleo. Aparece la violencia, el delito, el crimen organizado, la pérdida de valor de las instituciones –la forma en que la sociedad rige su vida y la hace funcionar, empezando por el Estado de Derecho y las normas jurídicas–, etc. Piense lo que ocurre con alguien que pierde el trabajo y con ello pierde mucho más que el ingreso. Piénselo.

La Fed, como se esperaba, mantuvo la tasa de fondos federales en el rango de 100 pb–125 pb y suena a que esto se mantendrá por lo menos hasta diciembre. Asimismo, anunció que en octubre próximo empezará el proceso de reducción de su balance, de acuerdo con su plan preestablecido, como lo comenté en la Consejería del martes. Está, una vez más, haciendo historia, como cuando decidió expandirlo en 2009. Supongo que estas decisiones serán parte de los casos de estudio que se incorporarán –de hecho, ya lo están siendo– a las materias de política monetaria y del crédito –o como se llamen ahora– y de la teoría económica, en general.

Algo de lo que habrá que estar pendientes en las próximas semanas –meses, a lo más– es si otros bancos centrales deciden seguir los pasos de la Fed, como ocurrió en la etapa de la expansión monetaria. Y sí, porque ha habido menciones al respecto, pero nada definitivo. Porque no es lo mismo en términos de la liquidez en los mercados financieros globales que la Fed, por más Fed que sea, reduzca su balance, a que lo hagan juntos la Fed, el Banco Central Europeo, el Banco de Inglaterra y el Banco de Japón, aunque éste último sí ha enfatizado su postura de continuar con los estímulos monetarios y fiscales que desarrolla desde ya varios años.

Una decisión conjunta, creo que sí sería un elemento importante para considerar si los mercados pueden mantener su tendencia alcista. Creo que eso sucediese, tendría que haber en contraparte un escenario de crecimiento poderoso para pensar en un sostenimiento de la tendencia, que con frecuencia es atacada con temas como el de las altas valuaciones, que no es falto de realidad.

Pero lo que ocurra es algo de lo que nos ocuparemos en el futuro más o menos próximo. Por el momento, creo que no es mala idea empezar en pensar en la posibilidad de que los mercados pierdan o al menos vean reducida una de las fuerzas guía (las otras, a mi juicio, son el crecimiento global, la baja inflación, la baja tasa de interés y los resultados corporativos crecientes) que lo han traído hasta donde está ahora. Lo invito a que lo pensemos juntos.

Feliz cumpleaños a mi hijo Rodrigo, hoy unido al Grupo de Rescate de la UNAM. Con este año termina su década de los “tes”. El próximo, empezará la de los “tas”. ¡¡¡Feliz cumple mi Ro!!! Como siempre, muy orgulloso de ti.

Agradezco a un buen vecino, que nos ha permitido a los de Consejería Bursátil, S.C. trabajar en sus instalaciones, sin límite alguno. Nosotros no tenemos electricidad, aún. ¡¡¡Muchas Gracias!!!

Suerte.

Comments

  1. Carlos G. Rodríguez

    Mucho Animo en este proceso post sismo.
    Gracias como siempre por tú columna

  2. Jeanett

    Pedro, además del gusto de saberte bien y de leerte en éste espacio, te agradezco la Consejería tan profunda que nos planteas, gracias por compartir parte de tus emociones y de tus vivencia a éste momento, sin duda, debió ser un alivio dejarlo en tu diario personal-laboral.

    Estos momentos, nos ponen frente a frente a: la vulnerabilidad, valores, reflexiones personales, agradecimiento a la vida, etc.

    Es impresionante lo que personas como Rodrigo han logrado hacer por éste gran País, hoy afectado fuertemente. Hay tanta necesidad que todos desde nuestra trinchera podemos abonar a reconstruirnos como sociedad y por supuesto a voltear a ver con ojos críticos a las personas que dicen representarnos políticamente.

    Suerte y que siga el ánimo. Gracias por ésta consejería.

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