Crecimiento en Estados Unidos

In Consejería by PAALeave a Comment


El reporte del PIB de Estados Unidos, en la segunda revisión del 2° trimestre de 2017, resultó en un crecimiento de 3%, respecto del trimestre previo. Este crecimiento mejora al de la primera revisión que fue de 2.6% y al del 1er trimestre del año, que fue de 1.2% (no hay que perder de vista que el 1er trimestre suele ser el de menor crecimiento, en buena parte por temas climáticos). El crecimiento anual (2° trimestre 2017 vs 2° trimestre 2016) fue de 2.2%, que implica que desde hace cuatro trimestres la tasa de crecimiento anual supera a la previa, lo que habla de una recuperación sostenida de la economía estadounidense.

El consumo continúa siendo un elemento muy importante del crecimiento, al crecer 3.3%, en tanto que la inversión lo hizo en 3.6%, teniendo una recuperación importante respecto del 1er trimestre, cuando cayó -1.2%. Desde luego, el consumo aporta más que la inversión, pues representa más de dos tercios de aquella economía. Las exportaciones crecieron 3.7% y las importaciones, 1.6%. Por su parte, el consumo y la inversión del gobierno, en conjunto, decrecieron -0.3%, en el 2°trimestre.

Estos datos me hacen preguntarme qué tanto se necesita el cambio que propone Donald Trump en el tema fiscal, pensando que la economía de Estados Unidos en los pasados 60 años ha crecido en promedio a una tasa de 1.6% anual y en lo que va del siglo, lo ha hecho en alrededor de 2% anual. Esto es, la tasa actual no resulta mal, comparada con el promedio y sabiendo que, cuando se ha dado un impulso fiscal importante, el crecimiento sí surge, pero no es sostenible, como ocurrió con Reagan, a principios de los años ’80 del siglo XX.

Por lo pronto, Trump ha arrancado una campaña para tratar de presionar al Congreso a través de buscar que la sociedad le apoye en su objetivo de conseguir un esquema fiscal diferente, haciendo una serie de presentaciones personales en una gira por el país. Como dice nuestro dicho popular: “Chango viejo, no aprende truco nuevo”, a juzgar por el tono de su discurso en Missouri ayer miércoles, que es la primera parada de la gira. A la vez, queda claro que le urge tener un éxito legislativo, después del fracaso del programa de salud. Si consigue su propósito, está por verse, pero seguramente pondrá lo más que pueda de su parte para conseguirlo: negociaciones, cabildeo, campaña populista, etc.

El reporte del PIB de Estados Unidos da mayor relevancia al reporte de empleo que conoceremos el próximo viernes. La expectativa es de una creación de 180,000 empleos en agosto, pero, el dato de la consultora ADP publicado ayer, fue de 237,000 empleos. Sé que los datos de ADP no han demostrado ser precisos, pero no deja de ser un indicio de lo que puede pasar. El dato del PIB, más los datos de empleo (número de puestos de trabajo, tasa de desempleo, crecimiento del salario) pueden en conjunto ser un elemento para que la Fed reconsidere su postura sobre la tasa de interés, a la vista de una eventual relajación fiscal.

Ayer, en la presentación del Informe Trimestral, Banco de México hizo lo posible por dejar claro que la inflación va a bajar, para lo que usó todos los indicadores que consideró necesarios. Vale decir que yo comparto la postura de Banxico, más allá de las precisiones del caso. Asimismo, creo que en general todos los que estamos interesados -seriamente- en estos temas, sabemos que se ha hecho lo posible para que la inflación baje, cosa que eventualmente ocurrirá en los meses finales de 2018, acentuando la trayectoria bajista en 2017. Esto último, supone que la política monetaria instrumentada goza de credibilidad, bien ganada desde mi punto de vista.

Otro aspecto importante del evento de ayer, es que se insistió en que la baja de la tasa de interés, sólo se presentará cuando Banxico tenga claro y con buen grado de seguridad, que la inflación se orienta decididamente al objetivo de 3% anual.

No pierda de vista, por favor, amigo lector, que las medidas de política monetaria no funcionan como el café instantáneo, y de hecho operan con rezago -a veces considerable- sobre la inflación, pero no puede dejar de señalarse que son parte importante del combate de este fenómeno. Como sea, la expectativa de Banxico para la inflación de 2017 es algo arriba de 6% y muy cerca de 3%, para 2018. A la vez, se elevó la expectativa de crecimiento para este año, del rango de 1.5% – 2.5%, al de 2.0% – 2.5%; no sólo se aumentó el rango, sino que se cerró, lo que implica mayor certeza del pronóstico al contarse con un mayor número de datos de la realidad, para hacerlo. Para 2018, también se incrementó la estimación de crecimiento, de 1.7% – 2.7%, al de 2.0% – 3.0%.

Suerte.

Leave a Comment