Revaluando el “Trump Trade”

In Consejería by PAALeave a Comment


Más allá de mi comentario de ayer sobre el sentido de los discursos de Janet Yellen y Mario Draghi en el simposio de Jackson Hole, los mercados dictaminaron que, a falta de una señal clara de política monetaria y particularmente de lo que Yellen pudo haber dicho en el terreno de la tasa de interés en Estados Unidos, en este país la Fed se tomará con más calma de la pensada el momento de una nueva alza de la tasa de fondos federales.

Lo anterior, supone en primer lugar que, si la tasa no sube pronto, entonces la inversión en dólares carece de atractivo y por lo tanto, el dólar en los mercados internacionales continúa bajando. Medido con el $USD el dólar bajó en los pasados dos días 1.13%, alcanzando una depreciación de 10.3% en lo que va de este 2017. Además, hay que decir que la zona donde cotiza actualmente esta divisa, en términos del índice que mencioné -el nivel es el de 92 puntos del $USD-, pero también medida con el índice DXY, muy usado también, es un soporte importante, ya que en los pasados tres años ha detenido trayectorias bajistas de la divisa verde.

Y por lo pronto no parece que hay mucho ánimo de los mercados para empujar el dólar en el sentido de la apreciación. Eventualmente puede presentar una reacción técnica, en parte por el tema del soporte mencionado y porque opera fuera de la línea de retorno del canal de baja que ha desarrollado entre enero y ahora. Pero más allá de ello, como dije, no hay mucho ánimo alcista para el dólar, en el mercado.

Lo anterior contribuye a darle estabilidad o por lo menos restarle presión de depreciación al peso mexicano, que ha tenido prácticamente similar al del dólar, pero en sentido inverso, es decir, se ha apreciado a lo largo del año, en el orden de 20%. Quizá lo más importante de esta condición del peso mexicano es que el mercado opera viendo más a los fundamentales que a los temas especulativos, al menos la mayor parte del tiempo.

Por ahora, lo que ha hecho ruido, pero con un nivel tolerable, han sido los tweets de Trump, a los que se les da la medida que les corresponde. Esto no quiere decir que se ignore que Donald Trump, es el presidente de Estados Unidos y que tiene poder para hacer cosas como retirar a sus negociadores de la mesa, de manera temporal o definitiva si por la situación que fuera, le ataca la irracionalidad más allá de lo hasta ahora visto. Quiero pensar que algo así no ocurrirá -en realidad, es un buen deseo de mi parte-, pero es un riesgo con el que hay que contar y que no hay que perder de vista.

Pero lo cierto es que las cosas se han revuelto más que lo deseado en los mercados. Entre las loqueras de Trump y los cambios del escenario que ha tenido la tasa de interés, los resultados corporativos y los datos de crecimiento económico se enfrentan a obstáculos que parecían definidos y por tanto más fácilmente superables de lo que hasta ahora resulta. Y esto me hace pensar que una pregunta que debo hacerme y que comparto con usted, amigo lector, es qué tanto pesa en mi decisión de participar en el mercado accionario, la expectativa de que progrese el presupuesto de Trump y con ello la expectativa de crecimiento en Estados Unidos mejore, con lo que esto significa para el resto del mundo y particularmente para México y cuánto peso tiene en mi decisión, el desempeño que la economía estadounidense tiene hasta ahora y el que pueda tener, sin Trump.

No cabe duda que, mucho de lo que hemos visto en el mercado en este año tiene que ver con el “Trump Trade” y ha estado bien; muy bien, de hecho. Pero creo también que como se están poniendo las cosas no sobra darle una vuelta a esta situación, con la idea de valuar lo mejor que se pueda los resultados esperados de la economía estadounidense, pero sin “Trump Trade”. Por eso, los datos de empleo del próximo viernes son importantes, junto con el que se publique respecto del crecimiento salarial, pues esto daría un elemento para aproximar lo que la Fed pueda hacer en los siguientes meses. Veremos.

Suerte.

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