No es buena idea

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Ayer ocurrieron dos eventos que sumados, no son una buena señal, desde mi punto de vista. Uno fue que el Senado de Estados Unidos retrasó la aprobación de la propuesta del programa de salud de Donald Trump y la otra, la decisión del Fondo Monetario Internacional (FMI) de reducir su pronóstico de crecimiento de la economía estadounidense para 2017 y 2018, de 2.3% y 2.5% respectivamente, a un 2.1% para ambos años. Ambos eventos me obligan a especular.

El retraso de la decisión sobre lo que pueda ocurrir con el programa de salud de Donald Trump, habla de dos cosas. Una es que, por lo menos, existe una división importante al interior de los senadores republicanos respecto de este tema y la otra, que no hay una visión única alrededor del apoyo que el Partido Republicano pueda brindar a Donald Trump, a quien le urge una aprobación del poder legislativo de su país para alguna de sus propuestas.

La postura republicana puede derivar de los resultados de la evaluación que hizo la Oficina de Presupuestos del Congreso, organismo no partidista del propio Congreso, que señala que, si se aprueba la propuesta de Trump en su versión actual, es posible que 22 millones de estadounidenses queden sin cobertura entre ahora y el año 2026, que al final, es un dato similar al que resultó de la propuesta que votó la Cámara de Representantes en mayo. La Casa Blanca reaccionó descalificando el trabajo de la Oficina de Presupuestos del Congreso, al mejor estilo de Trump.

Así, la posposición de la decisión implica que Trump, poco a poco, va perdiendo capital político. Su acción inmediata ha sido convocar a los senadores republicanos a una reunión en la Casa Blanca para tratar de convencerles de votar a favor de su propuesta y twittear que la reunión ha sido un éxito, culpando a los demócratas por no apoyar la iniciativa. Creo que la posición republicana sugiere que, lo que en varias ocasiones he escrito respecto de que los legisladores no van a ir en contra de sus posibilidades de permanecer en sus puestos, votando algo que resulte impopular entre sus electores, tiene algún principio de realidad.

Lo anterior tiene un rasgo común con la decisión del FMI que mencioné en el primer párrafo. Bajar la estimación de crecimiento de la economía estadounidense en tres décimas en promedio anual, para el bienio 2017-2018 –que no es una modificación menor– tiene en el fondo la percepción del organismo multilateral, que la aprobación del programa de estímulos fiscales de Donald Trump, puede no ser aprobado en tiempo y forma, lo que en consecuencia, puede no tener los efectos pensados en el ritmo de crecimiento de aquella economía.

Una vez más, las condiciones políticas imponen limitaciones a las propuestas económicas, que al final, no son otra cosa que la materialización de la postura política de quien las hace. Como suelo decir, la verdadera política, se muestra en el presupuesto; lo demás es rollo. Y como la política, desde el punto de vista de los que se dicen “los políticos”, sirve para ejercer el poder –hacer que las cosas pasen como ellos piensan que deben ser– y conservarlo, pues los involucrados en estas decisiones, tiran para su lado, no necesariamente en favor de la ciudadanía, cuyo mejor medio de protección en un ambiente democrático, es participar más y siempre y votar cuando haya que hacerlo.

Por eso insisto que los malos gobernantes son elegidos por buenos ciudadanos que no votan y no participan en la construcción del desarrollo integral de su sociedad.

La combinación de los dos eventos mencionados en estos párrafos no es buena, toda vez que pienso señala las grietas que pueden existir en la estructura de las propuestas que pretenden inducir mayor dinamismo a la economía de Estados Unidos, con todo lo que ello puede implicar para la economía global en general y para el crecimiento de la economía mexicana, en particular. No es cuestión de si esto favorece o perjudica a Donald Trump, por mal que nos caiga el personaje.

Habrá que seguir –como siempre– la reacción de los mercados que, a su mejor estilo, resumirán las posturas de millones respecto de estos temas y otros. Por lo pronto, la Bolsa y el dólar, en el mercado internacional, bajaron ayer.

Suerte.

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