Especulaciones para la semana

In Consejería by PAALeave a Comment


La semana que hoy empieza habrá, entre otros, dos temas que pienso son en los que habrá que poner atención. En México será el anuncio de la decisión de política monetaria de Banco de México –a la par de la inflación de la primera quincena de junio– el próximo jueves 22 y en el exterior, será el inicio hoy lunes, de las negociaciones formales de la salida del Reino Unido de la Unión Europea.

La materialización del Brexit, aunque tome mucho tiempo, creo que de entrada tendrá aspectos que será importante observar y que algunos impactos tendrán en los mercados, principalmente en el mercado de la libra británica. Asimismo, supongo que en el paso del tiempo el interés disminuirá y veremos momentos de tensión, como suele suceder en todo proceso largo de negociación.

La negociación del Brexit arranca en un ambiente político muy revuelto en el Reino Unido, después del fracaso electoral que tuvo el partido Conservador, junto con la Primera Ministra, Theresa May que, a consecuencia del resultado de las elecciones anticipadas de hace pocos días, perdieron poder para gobernar. La pregunta que está en el aire es si la situación actual del sistema de gobierno del Reino Unido, propicia un tono menos duro en las negociaciones, que el que se había supuesto tendrían, si el resultado hubiera sido como la Sra. May y su partido suponían. Esto, desde luego, está por verse.

Por lo pronto, es probable que el primer impacto real de las negociaciones por iniciar, se vea en la operación de la libra británica que, después de una caída inicial a raíz de las elecciones, tuvo durante la semana pasada una cierta recuperación basada en la especulación de que una negociación “suave” del Brexit favorecería a la economía inglesa y en consecuencia a la libra, lo que no necesariamente es una especulación válida, pues una economía puede estar en buen estado y su divisa no, al menos durante lapsos del tiempo.

Al final, como usted sabe, amigo lector, eso de llamar “fuerte” a una moneda sólo por la tendencia de su precio, respecto de otra u otras monedas, siempre es relativo. Depende de qué lado de la operación se esté. Pero más allá de lo que ocurra con la libra en el corto plazo, lo importante será el seguimiento de las negociaciones, pues independientemente de lo que pase con el Reino Unido, creo que el evento es histórico y puede ser determinante para el destino de la Unión Europea, como la conocemos actualmente, para sus miembros y claro, para el resto del mundo.

Por lo que toca a la decisión de política monetaria de Banxico, la idea es que la tasa de referencia subirá nuevamente 25 pb, para llevarle al nivel 7.00% (el nivel que tenía a principios de 2009), siguiendo el movimiento de la tasa que marcó la Fed la semana pasada, como ha venido siendo desde que inició, a finales de 2015, el movimiento alcista de la tasa de interés en esta etapa reciente de la economía mexicana.

Como sabemos, en parte, las decisiones que se han tomado sobre la tasa de interés, tienen que ver con los movimientos del tipo de cambio en el corto plazo y con su impacto en la inflación y en las expectativas que sobre este fenómeno se construyen día con día por los distintos agentes económicos y que a su vez son uno de los elementos fundamentales del comportamiento, en el tiempo, del tipo de cambio.

Desde luego que el tipo de cambio no es único determinante de la inflación, pero sí es uno importante, así que no puedo dejar de preguntarme, si ahora que el peso mexicano ha tenido una apreciación importante, la importancia que tiene como determinante de la inflación haya disminuido, como para hacer que la decisión de mover la tasa de interés, hacia arriba en este caso, tenga algún cambio. Esto es, que en esta ocasión –y en próximas– la tasa de referencia no se mueva.

La impresión que tengo es que en esta ocasión no dejará de subir la tasa los 25 pb mencionados, pero no puedo dejar de especular al respecto. Me refiero a que quizá Banxico juzgue que es demasiado pronto para aflojar el paso, sobre todo porque la inflación y las expectativas de corto plazo –me refiero a lo que se espera para finales de este año y los siguientes doce meses a partir de julio de 2017– no han cambiado demasiado, de hecho, la estimación para diciembre de 2017 ha venido aumentando mes a mes, al menos hasta lo publicado en la encuesta de Banxico del mes de mayo (5.9%), publicada a principios de junio.

Así, será importante leer con cuidado el comunicado del próximo jueves, así como la minuta de la reunión, que se publica el próximo 6 de julio, para ver si hay indicios de esta situación para el futuro próximo, pues si así fuera, algunas cosas podrían cambiar en el mercado.

Suerte.

Leave a Comment