Ajuste de expectativas

In Consejería by PAA1 Comment


Lo visto en los mercados en los días recientes ha sido una buena “probada” de la presencia del riesgo que en alguna ocasión, hace mucho tiempo, definí como “lo que ocurre cuando las cosas son diferentes a como tu mamá te dijo que serían”. Me voy a reservar el nombre de mi interlocutor(a) y el de su mamá, por razones obvias. Pero sí, resultó que los eventos relativos a Donald Trump y las eventuales consecuencias, plantearon la posibilidad de que las cosas no salgan como se había supuesto.

Los precios en el mercado, de alguna suerte, ya habían incorporado los efectos que una política de estímulos fiscales y desregulación pueden tener en el crecimiento económico de Estados Unidos –y el impacto global que esto puede representar– y los participantes hemos estado dispuestos a pagar por ello en el presente, con el riesgo que ello implica: que las cosas no salgan como esperado.

En cualquier caso, puede decirse que lo ocurrido ha sido un “ajuste” de las expectativas que no le viene mal al mercado. Si las cosas sufren una desviación razonable respecto de lo esperado, se verá en el futuro próximo y por lo pronto, quizá se esté presentando una buena oportunidad de corto plazo para tomar posiciones a mejores precios. Porque una cosa es que los hechos supongan un problema político que resolver y otra, que no se vaya a aprobar el plan fiscal de Trump y menos aún, que este personaje pueda ser sujeto de un juicio político.

Desde luego, es probable que los términos de negociación entre el gobierno y el Poder Legislativo, los tiempos y los resultados de este proceso, cambien a partir de los eventos de los últimos días, pues como sabemos, no es sólo el presidente el que está corriendo riesgos políticos que, por otra parte, es lo normal en estos temas. Así, como he escrito en este espacio, esto es parte del aprendizaje de una persona inexperta en el terreno político, en uno de los ambientes más complicados del planeta.

A lo anterior, se sumó un nuevo escándalo político en Brasil, pues se ha acusado al presidente Michel Temer de haber participado en un tema de soborno en las altas esferas de los negocios y la política brasileña, justo cuando parecía que las reformas que el actual gobierno –Temer llegó en agosto de 2016 al cargo, después de que Djilma Rousseff fue destituida– ha tratado de instrumentar empezaban a generar expectativas de mejoría en el país.

La forma en que evolucione esta situación está por verse y lo que me preocupa es que estos temas sin duda deterioran la percepción del inversionista global sobre América Latina, por lo que nos guste o no, también nos vemos afectados. Entiendo que hay diferencias entre los países, pero sé que en momentos complicados el juicio del inversionista tiende a generalizar. En este caso, el filtro inicial es el de las economías emergentes y después, la región latinoamericana. Tal vez en este momento, nuestra mejor diferencia es el anuncio de Estados Unidos en relación a que está listo para iniciar las negociaciones del TLCAN, con Canadá y México –en agosto próximo, aparentemente. Con todas las complicaciones que contiene la relación de nuestro país con los vecinos, siempre será mejor formar parte de la sub–región de América del Norte, que de la del Sur.

Ayer Banco de México decidió subir 25 pb la tasa de interés de referencia, nuevamente, llevándola a 6.75%. La percepción que el comunicado emitido me produce, es que Banxico no está tranquilo con la evolución de la inflación y que, aunque confía en que este fenómeno regresará hacia fines de este año a la trayectoria que le dirija al objetivo de 3%, alcanzable como sabemos, pero quizá con dificultad, para finales de 2018, por lo pronto las condicionantes de la inflación se han deteriorado, más que mejorado.

Los temas de tipo de cambio y los eventuales efectos de segundo orden –“contagios”, al final del camino– siguen presentes en el horizonte de riesgos y, aparentemente, los movimientos de la tasa de interés externa –la de la Fed– ha disminuido su peso en la evaluación, quizá porque como he comentado, es un asunto que el mercado –y los bancos centrales son parte muy importante del mercado– ha asimilado y tiene un grado de certeza mayor que a principios de año, sobre lo que la Fed puede hacer en política monetaria y de cómo puede evolucionar la economía estadounidense, con todas sus variantes.

Suerte.

Comments

  1. Jeanett

    Pedro, gracias por las consejerías de ésta semana son una fuente de enseñanza en Finanzas y Economía con el gran valor de tu comprensión y toque de inspiración. Suerte

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