Es difícil percibir el lado “bueno” de la baja del precio del petróleo.

In Consejería by PAALeave a Comment


Tomar confianza es complicado cuando se está rodeado de “sospechosos”Pedro Alonso
  • El consumo estadounidense parece estar de regreso.
  • Quizá los mercados empiezan a estabilizarse.

El jueves, los mercados en América tuvieron una reacción positiva después de las fuertes caídas del miércoles; no resultó extraño este movimiento, que está lejos de ser una recuperación. De hecho tanto en Estados Unidos como en México, desde la mitad de la jornada, la fuerza con que abrieron los mercados empezó a desvanecerse.

El dato animador del día fue el de las ventas al menudeo en Estados Unidos que creció 0.7% en noviembre, cuando se pensaba que no iba a alcanzar este nivel, sobre todo cuando según se dijo, las ventas del fin de semana del Día de Acción de Gracias no habían sido demasiado buenas. Valga este dato para darle el peso debido al famoso “Black Friday” y el más reciente “Cyber Monday”, como “indicadores” de lo que pueden ser las ventas del fin de año.

Lo que el dato de las ventas sí indica, es que efectivamente el consumo estadounidense está de regreso o al menos mantiene un buen ritmo derivado del aumento del empleo, del crecimiento del salario real y de la caída de los precios de la energía, que le permite al consumidor estadounidense disponer de un ingreso que destinaba a esos bienes, para aplicarlo en lo que mejor le parezca. Así funciona a nivel de calle, esto de la baja del petróleo.

Quizá el comportamiento de ayer en los mercados –iniciar con un alza entusiasta para luego perder fuerza notoriamente– hace ver que existen dudas –justificadas– para animarse del todo. Los “sospechosos” son varios, empezando por la baja del petróleo a la que todavía no se le ve el lado bueno, es decir la posibilidad que los ahorros que supone la baja del precio de este producto, mejore la rentabilidad de la economía e impulse las decisiones de inversión en sectores que se vuelven interesantes con un menor precio de energía.

Por el momento, parece que el sentido que se da a la caída del precio del petróleo, no es tanto el que la oferta sea elevada, sino que la demanda es débil lo que implica que el estado de la economía global es más delicado de lo que se piensa. Y justamente es la debilidad de la economía en varias regiones del planeta y lo que ello pueda afectar a la economía estadounidense, lo que también preocupa a los mercados. Este es el segundo sospechoso, junto con otros de menor peso relativo en esta coyuntura, como pueden ser las decisiones que la Fed vaya a tomar respecto de la tasa de interés y la fortaleza del dólar.

En medio de todo esto, la impresión que tengo es que las cosas en los mercados empiezan a estabilizarse. El dólar encontró una zona de retorno que en los días recientes hizo regresar al índice DXY de su nivel de 89.50 al de 88.22 el miércoles; ayer se ubicó en 88.62. El petróleo es otra historia, pues no deja de bajar.

En las gráficas lo que se ve es algo similar a lo que ocurría en la baja de los mercados en septiembre y octubre: los indicadores de condición de precio, se encuentran en la zona de sobreventa desde hace rato, pero los de dirección apuntan hacia abajo. Es cierto que los temas técnicos no son concluyentes y menos aún, infalibles, pero sí son una ayuda para decidir. Unos les creemos más que otros y hemos aprendido a confiar en ellos, conociendo sus limitaciones.

Desde luego, lo que en la Consejería de ayer escribí como especulación respecto de por qué es difícil que el petróleo regrese a los niveles de 100 dpb o algo así, lo sigo pensando, y veremos qué ocurre en el tiempo. Habrá que tener paciencia y calma para observar a los mercados. Pero la OPEP ya dijo: el mercado se estabilizará por sí mismo. No cortaron su oferta, por lo que entiendo que el precio –y no el volumen– es la variable de ajuste. Por su parte, Estados Unidos decidió hace mucho lo que quiere: ser autosuficiente en sus necesidades de energía. Y lo logró. Si en esta coyuntura hay productores que salen del mercado, pienso que no cambia esta condición.

Para nosotros y otros productores como Venezuela, Rusia, Irán y Nigeria, entre otros, los grados de afectación son diferentes. Ayer, México dio a conocer las reglas y las condiciones de la llamada Ronda 1, en la que se licitarán las primeras 14 áreas de exploración y extracción de petróleo y gas. Apenas inicia el proceso que concluirá en el segundo semestre del año próximo. Quizá al paso de los meses, la condición del mercado sea menos disruptiva que ahora y las negociaciones puedan llevarse a cabo en un ambiente más favorable para México. Veremos.

Suerte.

Leave a Comment