PIB en línea con lo esperado

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Pues como esperado, el crecimiento de la economía mexicana en 2016 resultó en 2.3%, en virtud que en el 4° trimestre de ese año hubo un mayor ritmo de actividad que alcanzó el 2.4%, respecto del mismo trimestre en 2015. Tal vez no presté demasiada atención a mis correos, pero no vi el que suele enviar la Secretaría de Hacienda y Crédito Público (SHCP)para la reunión que tiene con los medios de comunicación para dar sus puntos de vista sobre el PIB y sus pronósticos del mismo. O quizá no llamó a la reunión y si así es, pues me parece lo mejor del asunto.

Lo digo así pues me parece innecesaria una explicación para los hechos. Si el reporte es bueno -y el del INEGI me parece suficientemente bueno-, creo que no hay mucho que añadir. En realidad, tales reuniones se habían convertido en un foro para la justificación de los malos resultados y para reiterar que las cosas estaban saliendo bien, lo que al final solo ha servido para mermar la credibilidad de la SHCP y la de los funcionarios que comparecían en el evento, que terminaba con una muy limitada sesión de preguntas y respuestas. Desde luego, es posible que la costumbre permanezca y hoy o mañana tengamos la presencia de los funcionarios de la SHCP, ante los medios.

El perfil del PIB no cambió demasiado respecto de lo visto a lo largo del año, ya que el sector de los servicios siguió siendo el más dinámico al crecer 3.4%, de manera casi uniforme durante todo el año. Vale hacer notar que el comercio redujo de manera importante su crecimiento a 2.4% en 2016, desde el 4.7% de 2015. En contrapartida, la industria fue el grupo de actividades con menor crecimiento, aunque alguien podría decir que el resultado final no fue tan malo, ya que el resultado final fue de cero, cuando pudo haber mostrado números negativos.

Sin embargo, al interior de la industria hay datos preocupantes, como el de la actividad de extracción de petróleo y gas, que cayó -5.9% y el de las actividades que prestan servicios a la minería (donde se localiza a la extracción de petróleo) que cayó -20.4%. Junto a ello, la minería de minerales metálicos y no metálicos, también tuvo números anuales negativos de -1.6%.

La actividad industrial que mostró un buen desempeño fue la de la construcción de vivienda, ya que creció 4.2%, en tanto que la inversión en obras de ingeniería civil (en obra pública) cayó en -9.4%. La industria manufacturera, por su parte, tuvo un modesto crecimiento de 1.3%. Las actividades primarias, las agropecuarias, como ocurrió varias veces en el 2016, crecieron 4.1%, que no está para nada mal, pero su baja participación en el PIB reduce la importancia de este resultado.

En fin, que como se ve, no hay mucho bueno que contar y el crecimiento esperado para los próximos años tampoco ofrecen una perspectiva muy animada que digamos. Veremos.

El IPC de la Bolsa en México, se mantiene operando sobre la línea de tendencia de corto plazo, si bien ayer retrocedió 0.9%, pienso que un poco por los datos del PIB, pero otro tanto porque en el mercado de Estados Unidos también hubo una baja ligera en el S&P 500. Mientras no haya señal en contrario, pienso que vale la pena seguir pensando que el mercado mexicano tiene oportunidad de avanzar hacia su máximo histórico, por lo pronto.

Por su parte, el tipo de cambio peso – dólar continuó apreciándose hasta los 19.90, al calor de la noticia de las coberturas y mientras se digiere bien lo que va a ocurrir con ello, tanto desde el punto de vista de los intermediarios (los bancos), que serán los que le comprarán a Banxico las coberturas, como de los posibles demandantes de esta mecánica, que en lo general serán empresas comprometidas con operaciones que involucren al tipo de cambio.

No quiero dejar pasar un aspecto de la operación de cobertura que, aunque es obvio, no ha sido mencionado en las explicaciones que he escuchado o leído sobre el programa anunciado el martes pasado. Todo mundo habla de que, al comprar una cobertura cambiaria, se reduce la incertidumbre pues con ello se fija un precio del tipo de cambio en el futuro, para la operación pactada hoy, al que se liquidará la operación. Y en general se dice que, si el tipo de cambio está por arriba del precio pactado en la fecha de liquidación, el que adquirió la cobertura elimina la posible pérdida cambiaria -la que hubiera tenido al comprar un tipo de cambio más caro que el de hoy- y además gana la diferencia.

Lo que nadie dice, quizá porque piensa que es obvio -pero lo obvio, a veces no lo es tanto- es que las coberturas tienen un costo y además que, si el tipo de cambio a la fecha de la liquidación está por debajo del precio pactado, tiene que cubrir la diferencia, que tendrá que añadir al costo de la cobertura. No lo pierda de vista.

Suerte.

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