Posibles oportunidades

In Consejería by PAALeave a Comment


Después de siete días seguidos de alza, ayer el S&P 500 tuvo una pequeña baja, que al final terminó siendo de -0.9%, es decir, prácticamente nada. Durante la primera parte de la jornada, la baja fue un tanto más intensa, pero duró poco para dar paso a una recuperación. La operación me sugiere que ésa puede ser la tónica general del ambiente: a la primera provocación, la demanda surge tratando de aprovechar una oportunidad. Los otros tres índices del mercado estadounidense (Dow, Nasdaq y Russell) tuvieron un comportamiento similar.

Técnicamente, el S&P 500 llegó al nivel que esperaba y sobre lo que escribí hace un par de días y como no soy el único que hace análisis técnico, pues quizá la baja de ayer, en parte, puede atribuirse a tal observación y más de uno haya decidido vender para tomar utilidades, esperar y tratar de aprovechar mejores precios, eventualmente, pensando en que el objetivo del S&P 500 está más arriba. En mi caso, pienso que si no hay desastre, puede avanzar 100 puntos más, a la zona de los 2,450; un avance de algo más de 4%.

Ciertamente, pronosticar el avance mencionado puede parecer aventurado, pero no imposible, por las circunstancias que vive el mercado, de tal modo que, si después de tomar las utilidades en este nivel se mantiene el orden técnico, no dudaría en reponer la posición y esperar a que se alcance la siguiente meta. Usted dirá –tal vez– que si pienso que, en este caso, el S&P 500 puede avanzar hasta los 2,450 puntos, por qué vender ahora.

La respuesta, desde mi punto de vista, tiene dos líneas argumentales básicas. Una es que no conozco el futuro y porque la realidad me ha mostrado en un sinfín de ocasiones que soy un ser falible. Y no me refiero al mercado únicamente. Mi observación va desde mis pronósticos en el futbol, hasta decisiones de vida mucho más importantes. Otra, tiene que ver con la disciplina operativa, práctica que muchas veces se olvida al calor de los eventos cotidianos. La ejecución es un elemento fundamental en eso de obtener resultados y el último paso es tan importante como el primero.

Como sea, pero mi expectativa inmediata es que el mercado en Estados Unidos baje y me dé oportunidad de retomar mi posición a mejores precios. Esta expectativa la baso en la condición técnica de algunos indicadores complementarios de nivel de precio, que desde hace algunos días entraron a la zona de sobrecompra y que suelen “mentir” poco. Por su parte los indicadores de dirección, mantienen su trayectoria de alza, lo que me hace pensar que la posible baja no será ni muy profunda ni muy duradera, así que habrá que aprovecharla, si se presenta. Eventualmente, habrá que comprar a precios superiores a los de ahora, pero ese es el riesgo que me corro. En este negocio, se trata de ganar, de ganar mucho, pero hay que entender que no se puede ganar todo.

En el mercado mexicano el IPC respetó la línea de tendencia de corto plazo a la que hice referencia ayer. El alza fue pequeña (0.28%) y creo que tiene espacio para moverse a la zona de los 48,000 puntos –una vez más– en donde encontrará nuevamente a la tendencia bajista que ha impedido intentos de alza desde agosto del año pasado, cuando el IPC llegó a su máximo histórico, en 48,956 puntos.

Resolver esa zona de resistencia no será fácil, pero creo que el mercado tiene una buena oportunidad de hacerlo. En parte porque tengo la impresión que los resultados de las empresas mexicanas del 4° trimestre de 2016 no estarán del todo mal y también porque creo que el mercado global empezará a voltear –de hecho, ya lo ha empezado a hacer– hacia los mercados emergentes, que tenderán a volverse atractivos, en parte por el alza de los mercados desarrollados que si siguen subiendo tenderán a encarecerse y por un eventual aumento de precios de las materias primas, si el crecimiento económico del planeta puede mantenerse como señalan los pronósticos.

Suerte.

Leave a Comment