Para empezar la semana…

In Consejería by PAA1 Comment


La creación de empleo en Estados Unidos durante enero de este año fue de 227,000 nuevos puestos de trabajo, en cifras preliminares. La tasa de desempleo subió una décima de punto, de 4.7% a 4.8%, entre diciembre de 2016 y enero de 2017, lo que no altera demasiado lo que este indicador implica –entre otras cosas, por la mecánica de su cálculo–, es decir, que la economía estadounidense ha alcanzado ese nivel que llaman “máximo empleo”.

Lo anterior no significa que no se vayan a crear más empleos, pero sí que la oferta de mano de obra será menos amplia de lo que ha venido siendo, lo que implica más presión sobre el salario. Esta apreciación de mi parte la hago no solo por el crecimiento del empleo de los años recientes, sino porque la estructura poblacional supone menos oferta. Me refiero a que el envejecimiento poblacional –tema del que empecé a hablar y a escribir a finales del siglo XX– afecta a la fuerza laboral en Estados Unidos y en todas partes del mundo.

A esto hay que agregar que el concepto de “empleo” y la forma de medirlo, también ha cambiado y por último, pero no menos importante, que si la administración Trump materializa de manera total sus ideas en el terreno migratorio, la oferta de trabajo proveniente de los trabajadores migrantes de todas partes del mundo hacia su país, también disminuirá. Así es esto de los números básicos de la economía, al menos por el lado de la oferta de trabajo. ¿Y si además aumenta la demanda? Pues el precio –el salario– subirá, porque pienso que por sus condiciones estructurales, la oferta no reaccionará a la velocidad necesaria.

El viernes pasado también se publicó el Índice de Confianza del Consumidor (ICC) en México. Creo que en general los que estamos involucrados en estos temas esperábamos una caída importante del indicador, pero en esta ocasión, los datos superaron por mucho lo que al menos en mi caso, estaba esperando. Así, la caída del ICC en enero fue de -26% –comparado el nivel actual del ICC contra el que tuvo un año atrás– y no tengo que revisar las estadísticas para decir que es horrible.

Supongo que la caída se explica por el alza del precio de la gasolina y la incertidumbre que esto causa. Además, coincide con el impacto que ha tenido la llegada de Trump al poder y la especulación que esto ha desatado en relación al desempeño de la economía mexicana. Agregaría también la noción de una economía nacional debilitada por las condiciones fiscales, que suponen una contracción de la economía para tratar de devolverles un equilibrio estable y creíble. Tomará tiempo y evidencias la restauración de la confianza del consumidor, que supone un elemento importante para la toma de riesgo que implica hacer crecer a la economía.

También fue reportado el indicador de la Inversión Fija Bruta (IFB) en nuestro país, con cifras al mes de noviembre de 2016. Como sabemos, la evolución de la IFB en los últimos años ha sido muy pobre, lo que habla de la falta de incentivos que el entorno nacional y global, ofrecen para aquéllos que pueden tomar riesgo. Con usted, amigo lector, he compartido varias veces mi convicción de que la humanidad progresa porque hay personas que toman riesgos, en cualquier terreno. Y la economía es uno de los ambientes en que esta idea se convierte en realidad más claramente.

En noviembre pasado la IFB creció sólo 2.8% a tasa anual y en promedio, en los primeros once meses de 2016, creció 0.4%, lo que compara desfavorablemente con el crecimiento que tuvo en 2015, que fue de 4.4%, ya de sí, muy bajo. Pero algo que resulta preocupante es que en 2015 solo un mes mostró una tasa negativa de crecimiento anual y en 2016, fueron cinco los meses en tal condición. El problema con esta situación es que se está poniendo en riesgo la capacidad de crecimiento futuro, ya que la inversión necesariamente es un proceso continuo, para que dé resultados estables. De otra manera, irregularidad es lo que se obtiene.

Al interior de la IFB el sector más dinámico en 2016 fue la construcción residencial, ya que creció –hasta noviembre– a una tasa anual de 4.4% en promedio. Habrá que estar pendientes de este sector, suponiendo que la tasa de interés doméstica será más alta en 2017 que lo que fue en 2016 y dado que esta actividad tiene un impacto de amplio espectro en la economía mexicana.

Suerte.

Comments

  1. Jeanett

    Hola Pedro, tu consejería de hoy, claramente muestra el efecto dominó de los malos resultados que éste gobierno está dejando en nuestra sociedad y que por supuesto los resultados son aún más negativos cuando el Presidente Trump está eligiendo “proteger” la economía del país vecino ante el intercambio comercial con otros países.

    Como bien nos has dejado ver la actividad industrial ha sido muy golpeada y de ahí el deterioro de los resultados tanto el ICC así como el IFB, es lamentable las cifras que éste Gob. heredará a la nación.

    Lamentable la estrategia del Sr. Trump, es altamente probable que se encarezca la mano de obra y ahí se desencadenarán otros factores que ojalá y no frenen el crecimiento presente y que tantos años ha tomado éste lenta y tan deseable crecimiento económico.

    Gracias y Suerte

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