De cara al futuro

In Consejería by PAA1 Comment


La zona de los 48,000 puntos del IPC funcionó durante un rato en la operación de ayer deteniendo su avance, pero hacia el final de la jornada el Indice tuvo una reacción interesante que lo llevó a rebasar la resistencia de los 48,500 y finalmente cerrar por debajo de ésta, en 48,275. Creo que el mercado mexicano seguirá de frente para llegar al objetivo de los 49,000 puntos del que hablé hace unos días. Ese es el máximo histórico del IPC –o casi, pues de hecho este nivel de 49,000 puntos está un poco arriba– y como sabemos, los máximos históricos son niveles importantes de resistencia.

Por lo pronto el mercado local no nos ha dejado mal y supongo que, pese a todo, no está para perderse la trayectoria alcista que lidera el mercado de Estados Unidos, que pienso es la razón principal de la continuación del alza; la primera, como escribí en la Consejería del martes pasado, fue la caída del 9 de noviembre y días subsiguientes. Y sí, parece confirmarse que “los mercados suben paredes de preocupaciones”.

Y ayer, el mercado de Estados unidos estuvo muy animado. Sin duda, la anécdota del día es que el Dow superó por primera vez en la historia el nivel de los 20,000 puntos, después de varios intentos en las semanas recientes, cerrando en 20,068 puntos. El Dow resolvió la consolidación que armó desde mediados de diciembre pasado, abriendo un “gap” de los que conocemos como de “escape”, lo que habla de la fuerza del rompimiento. Junto al movimiento del Dow, el índice Nasdaq y el S&P 500 continuaron subiendo y marcando nuevos máximos históricos. Asimismo, en este último movimiento también abrieron “gaps” de “escape”.

Resulta obvio que en Estados Unidos se sigue comprando la posibilidad de un incremento en el ritmo de crecimiento económico y que, por el momento, no están considerándose los posibles “efectos colaterales” o los posibles “errores de cálculo” que podrían aparecer en el futuro. Y como el mercado es gente –y usted sabe, amigo lector, que esta idea es una de las razones por las que estoy en los mercados desde siempre–, ocurre que cuando se topa con algo con qué sorprenderse, algo con qué entusiasmarse, se vuelve un tanto irreflexivo. Y claramente ése es el efecto que Trump ha causado. Que no le agarre la mano el chango, dicen los sabios.

Creo que todos nos preguntamos ayer, en algún momento, si el presidente Peña Nieto decidirá ir o no a la reunión pactada con Donald Trump, el próximo 31 de enero, después de las acciones tomadas por este último el día de ayer y las formas en que lo hizo, cosa que no podía ser de otra manera pues responde a lo que ha venido haciendo desde que entró al ambiente político. Por eso escribí en este espacio, que es muy predecible.

Ayer por la noche el presidente Peña emitió un comunicado en el que aclaró la posición del gobierno mexicano. Pienso que la reacción fue adecuada y oportuna, cosa que no es común en él y en su equipo de trabajo. En el mensaje, además de lamentar y reprobar las acciones de Donald Trump y de informar de las medidas consulares que se tomarán en Estados Unidos por parte de México para proteger a los mexicanos en aquel país, ante las amenazas que conocemos, hizo ver que lo que está en juego es la relación completa con Estados Unidos, no sólo la parte comercial o la migratoria, a diferencia de la postura estadounidense que, ha decidido aislar las partes. Esto es una postura de negociación, como también lo es que por primera vez desde que se firmó el TLCAN en 1994, el gobierno mexicano ha dicho que puede retirarse si las cosas no le convienen al país. Esto desde mi punto de vista, considerando el estilo de la diplomacia mexicana, es endurecer la posición.

La otra cosa que se aclaró en el comunicado de ayer, es que lo que resulte de las reuniones que se sostienen en Washington, D.C., en estos días, entre funcionarios mexicanos y estadounidenses, será clave para lo que siga. Haber involucrado a la Cámara de Senadores y a la Conferencia Nacional de Gobernadores para tomar las decisiones próximas, implica que éstas pueden ser determinantes para la forma que tomará la relación México – Estados Unidos en el futuro. Veremos.

No hay que perder de vista que esta situación, también será tomada de cara al futuro de la política interna y que, en ese contexto, no hay que olvidar que la función – objetivo de quien detenta el poder, es conservarlo. Así, esta situación, además de su relevancia intrínseca, será clave para el futuro político nacional. Ofrezco escribir sobre ello mañana.

Suerte.

Comments

  1. José Miguel Enríquez

    Una vez más le ganó la partida Trump a Peña, pues mientras éste último titubea si va o no a la reunión y lo evalúa, el primero prácticamente la ha cancelado. Es decir, en lugar de que Peña se adelantara a cancelarla y poder presumir que él lo hizo, ahora el que le dice “ni vengas” es Trump.

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