Prometer no empobrece…

In Consejería by PAA1 Comment


El viernes pasado conocimos los datos de empleo en Estados Unidos para el mes de noviembre pasado: se crearon 178,000 empleos y la tasa de desempleo se redujo a 4.6%. Desde octubre de 2010, no ha habido un mes en el que se hayan perdido empleos y desde ese año, se han creado 15.6 millones de empleos. La tasa de desempleo de 4.6%, es la más baja desde junio de 2006. Los datos anteriores hablan de la fuerte recuperación de la economía estadounidense, que se ven reflejados en el crecimiento del PIB, que como sabemos resulto en 3.2% en la segunda revisión del 3er trimestre, de lo que escribí hace poco, apuntando a un crecimiento anual de algo más de 2%.

Otro aspecto de los datos anteriores es que ponen muy alta la marca para lo que el próximo gobierno pretende que va a hacer en la economía estadounidense. La promesa de Donald Trump de fortalecer a la economía de su país, tuvo el viernes otra mención, en palabras de Steven Mnuchin, quien presuntamente será el próximo Secretario del Tesoro de la administración Trump, quien dijo que visualizaba a una economía estadounidense creciendo a una tasa de 3% o 4% anual de manera consistente.

El dicho popular dice que: “Prometer no empobrece. Dar es lo que aniquila”. Y creo que aplica bien a lo que puede pasar con las promesas de crecimiento en cualquier parte del mundo y particularmente en Estados Unidos, cuando la tasa de crecimiento de los pasados 30 años en promedio, se acerca con trabajo al 2% y, ahora que la economía está en buena forma, parece que se rebasará ligeramente ese dato.

La pregunta que me hago es qué tanto y durante cuánto tiempo, los impuestos tendrían que permanecer bajos y que tan profunda tendría que ser una política de desregulación para que una economía del tamaño de la estadounidense, pudiera permanecer creciendo a las tasas que el presunto nuevo Secretario del Tesoro, sin causar problemas en el manejo de las finanzas públicas, la inflación y la tasa de interés.

Como sabíamos, la encuesta de Banco de México entre Analistas del Sector Privado se publicó el viernes y trajo consigo cambios en varios renglones, empezando por el de la inflación que entre octubre y noviembre cambiaron de 3.27% a 3.41% para 2016 y de 3.57% a 4.01%, para 2017. Hay que hacer notar que no son cambios menores. Las expectativas de inflación de largo plazo, también sufrieron ajustes al alza que, si bien parecen ser pequeños, no hay que perderlos de vista ya que son indicios de los cambios de percepción dado el escenario actual.

En el lado de las expectativas de crecimiento, la de 2016 aumento una centésima, ya que pasó de 2.07% a 2.08%; pero la que se tenía para 2017, sí registró un cambio importante al pasar de 2.26%, a 1.72%, lo que indica que todo mundo está tomando muy en serio lo que puede pasar en la era Trump con la economía mexicana. Por su parte, la estimación para el tipo de cambio aumentó de 18.69 pesos por dólar en octubre a 20.78, para el cierre de 2016 y para el cierre de 2017, aumentó de 18.65 en octubre a 20.89 en la encuesta de noviembre.

Por supuesto, la tasa de interés muestra un cambio análogo al de la inflación, partiendo de la base que, como es esperado, la tasa de interés de la Fed tendrá un alza importante (quizá cien puntos base) durante 20127. Así, el cambio en la estimación de la tasa de fondeo interbancaria, para finales de 2017, pasó de 5.55% en octubre pasado, a 6.23% a 6.23%, en noviembre. Como siempre sucede, las estimaciones irán variando a lo largo del año, conforme se van obteniendo más elementos de la realidad. Por el momento lo que se está pronosticando se basa en especulaciones que parten de los dichos del Presidente Electo de Estados Unidos y de las personas que ha ido designando para diversos puestos en su gabinete.

Esta semana, en México conoceremos datos de la Inversión Fija Bruta, de la confianza del consumidor y de la inflación de noviembre, que pienso no tendrán variaciones sensibles en cuanto a la trayectoria que han venido mostrando a lo largo de los meses pasados. Es decir, continuarán mostrando debilidad en el caso de los dos primeros y cierta presión alcista en el caso de la inflación. Veremos.

Suerte.

Comments

Leave a Comment