Primera “baja” importante.

In Consejería by PAA1 Comment


Con el característico bajo volumen de los días en que el mercado de Estados Unidos no opera, el mercado mexicano continuó el movimiento de alza por tercer día consecutivo, si bien el movimiento fue pequeño, de 0.18%. El señalamiento que hice ayer sobre la posibilidad que el IPC alcance los 46,300 puntos en más o menos poco tiempo, no implica que lo haga en línea recta. De hecho, creo que una primera resistencia está alrededor de los 45,600, que si genera un retroceso, digamos, a la zona de los 45,000 / 44,800, puede ofrecer una oportunidad de compra.

Como escribí ayer, la forma de operación creo tendrá que ser de movimientos cortos y con acciones de buena liquidez, pues pienso que tomará algún tiempo, no corto, lamentablemente, para que el mercado mexicano pueda estabilizarse y de ahí, intentar formar una base que le permita desarrollar una tendencia que, en el mejor de los casos, puede ser de alza moderada.

Lo anterior no me hace gracia, pero tampoco me hago muchas ilusiones de algo mejor. Hace mucho aprendí que la esperanza: creer que las cosas van a suceder como a mí me conviene, es una de las tres más importantes causas de error en los mercados. Las otras dos son la codicia: querer ganar “un poco más”, o no entender que en este negocio se trata de ganar, de ganar mucho, pero no de ganar todo. Y la vanidad: no admitir que uno es un ser falible o creer que cuando las cosas salen bien, es porque uno es el más listo de todos.

Las razones por las que pienso que el mercado mexicano no la tiene fácil, son dos, básicamente. La primera es que creo que nos han catalogado como la “primera baja” importante del “America First”. Seguramente hay quienes piensan que las cosas no nos van a ir tan mal como parece o como suena y quizá tengan razón, pero mientras esto no sea evidente, se nos va a juzgar de esa manera. Además, el nacionalismo a ultranza que pregona Donald Trump y que en términos comerciales se traduce en proteccionismo, es probable que derive en el proteccionismo de otros, con los que México también comercia, enturbiando de esta manera el ambiente, que es lo menos deseable para todos.

Por lo pronto, creo que el comportamiento del peso mexicano y de la Bolsa local, validan lo dicho y como sabemos, en esto de los mercados con frecuencia es tan importante –o más– lo que se piensa, que lo que ocurre. Y en este caso, parece que lo que se piensa está unos pasos delante de lo que ocurre. Y no por paranoia, al menos no solamente.

La segunda causa es nuestra propia situación económica, más allá de lo que ha traído la “era Trump” para completar el cuadro. No hay que olvidar que nuestra situación fiscal, la debilidad de los ingresos del gobierno y el nivel de endeudamiento, por más que los políticos digan que nuestra situación es mejor que la de muchos, fuerza a una contracción presupuestal que conduce a una reducción en el ritmo de crecimiento, que en las expectativas que ayer revisé, no pinta del todo bien. Y aunque sea cierto que nuestra condición económica es mejor a la de muchos, es un argumento que hoy parece no tener suficiente peso en el mercado.

Así que, por lo anterior, no tenemos un mercado de “súbete y vámonos”. De tal suerte que lo que nos queda es adaptarnos a lo que hay, hasta que no tengamos señales más claras que las de hasta ahora; esto significa que salvo que algo fuera de programa ocurra, pues estamos hablando de un par de meses o algo más.

Entre tanto, vale la pena no perder de vista al mercado estadounidense que ha comprado la historia del “free lunch” que Trump ha prometido y que, si empieza a dar síntomas de realidad, le dará combustible a aquel mercado para seguir avanzando un buen trecho. Esto sí puede ocurrir, pues no creo que cuando Trump sea presidente, empiece su mandato haciendo cosas que decepcionen a sus seguidores y propicien un desgaste súbito de su figura, que hasta ahora parece importarle mucho. Esto no elimina los riesgos –y las consecuencias– que esta postura implica para la estabilidad de la economía –de lo que escribí en Consejerías recientes–, pero creo que la próxima administración en Estados Unidos, estaría dispuesta a correrlos. El “lunch” puede ser largo.

En el corto plazo, los “animadores” del mercado serán el petróleo –la reunión de la OPEP y el posible acuerdo de reducción de la oferta son el 30 de noviembre– y la tasa de interés, más las proyecciones que presentará la Fed, el 14 de diciembre.

Suerte.

Comments

  1. Jeanett

    Gracias Pedro, muy objetiva la información y tu punto de vista sobre el presente y rumbo que podrían seguir los mkts. Es una labor extraordinaria tu aportación.

    Saludos y suerte

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