El –no– crecimiento esperado.

In Consejería by PAA1 Comment


Entre martes y miércoles tuvimos noticias varias –y malas, pero esperadas– para el crecimiento de la economía nacional. La historia empezó con lo que hizo el Fondo Monetario Internacional que, en su reporte sobre la economía mexicana, modificó a la baja su expectativa para 2017, de 2.3% a 2.2%. La última proyección se hizo en octubre pasado, de tal suerte que no había mucho que revisar, así que mantuvo su pronóstico para 2016 en 2.1%, que ya había sido recortado a la baja desde el 2.5% que se publicó en julio pasado.

Ayer miércoles nos amanecimos con el resultado del PIB del 3er trimestre, publicado por el INEGI, que fue de 2.0% anual, mucho mejor a lo esperado por los analistas que participamos en la encuesta mensual de Banxico, que en promedio habíamos estimado 1.69%. Debo decir que mi estimación para el periodo mencionado fue de 2.1%, por lo que se me considera dentro del sector “optimista”. Y sí, pero tengo la impresión de que hay en general un sesgo pesimista mayor a lo deseable, aunque no injustificado.

Lo que siguió fue el anuncio de la Secretaría de Hacienda, que, en resumen, mantuvo su rango de estimación para 2016 en 2.0%–2.6% (2.3% en el punto medio), sin presentar estimación para 2017. Supongo que alguna vez, en estos años, he dicho que me parece una mala práctica del gobierno, tener que salir a “explicar” los resultados de la economía. Creo que con un buen reporte estadístico se soluciona el compromiso de informar a la sociedad. Y como las cosas no han salido del todo bien, el gobierno se empeña en defender lo indefendible. No debería hacer de lado el dicho popular: “Lo que se ve, no se juzga”. Pero resulta que sí se juzga y como la tradición priísta dice que sólo ellos tienen “la palabra precisa, la sonrisa perfecta”, como dice Silvio Rodríguez en su “Ojalá”, que con su pan se lo coman y sigan perdiendo credibilidad.

Finalmente, Banxico cerró la tanda y también redujo su estimación de crecimiento. En este caso, la modificación es menor y, de hecho, el dato que resulta del promedio del rango para 2016 no cambia y sigue siendo 2.1%, pero el cambio está en los límites del rango del pronóstico, ya que ahora es de 1.8%–2.3% y el previo era de 1.7%–2.5%, con lo que implícitamente se dice que quizá no haya mucho mayor deterioro de la economía, pero la expectativa de crecimiento, es menor. Para 2017, el pronóstico de Banxico sí desciende de manera significativa, ya que en el punto medio del rango el cambio es de 2.5% a 2.0%.

Como escribí al principio de la columna, no se podía esperar algo muy diferente, ni en los datos del tercer trimestre, ni en las estimaciones. La cosa va más allá de los números, por supuesto, pero éstos hablan de la percepción general de la realidad, entendiendo que hay quienes la vemos un poco mejor y otros, no tanto.

Ayer, trabajando en la revisión del entorno en un banco, en el que formo parte de su Consejo de Administración, señalé que uno de los riesgos es, en sí mismo, el bajo ritmo del crecimiento de la economía, combinado con una expectativa inflacionaria mayor y una probable alza de la tasa de interés, dado que se afecta directamente al consumo y desde luego, a la actividad bancaria desde el punto de vista del otorgamiento de crédito y claro, de la solvencia de los acreditados.

El mercado mexicano parece haber llegado a un soporte razonablemente “probado”. Además, coincide con la línea de tendencia alcista de largo plazo (yo la arranqué a finales de 2011) y ha servido de apoyo a varias alzas interesantes en los años recientes (junio de 2013, marzo de 2014, diciembre de 2014, agosto y octubre de 2015, enero y junio de 2016); chéquelas, por favor, si lo considera necesario. También se encontró con su promedio móvil de 500 días.

Sé que es una zona y una circunstancia de alto riesgo, pero creo que, como sucede en estos casos, después de caídas tan verticales, cae esperar una reacción interesante. Ayer el IPC cerró en 45,184 puntos y no me extrañaría verlo ir hacia la zona de los 46,300. Es una condición de operación de corto plazo, rápida y con acciones de buen volumen.

Suerte.

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