De comprar y de vender.

In Consejería by PAA1 Comment


Que trabajo les está costando a los mercados resolver la zona de consolidación que desde hace un mes forma parte de la trayectoria alcista que han tenido durante el año. Como he escrito en ocasiones anteriores, el IPC mexicano tiene mejor pinta que el S&P 500 para continuar con el alza, pero en ambos casos, prevalece la noción de dificultad que menciono. Me llama la atención, pues los elementos que propuse para que se pudiera dar un alza, se han venido cumpliendo razonablemente bien.

Pero así es esto del análisis y la realidad de los mercados. Siempre ocurre que las cosas no salen como uno espera en tiempo y forma, cosa que agradezco. Y sí, porque eso me recuerda todos los días que soy un ser falible y que no puedo –al menos yo, no puedo– hacer responsable a otro o a las circunstancias de los resultados de las decisiones que tomé. Eso, es una de las mayores virtudes de los mercados.

Como sea, el viernes pasado decidí tomar mis utilidades en dos posiciones al grito de: “yo ya gané, de aquí en adelante, que gane otro”. Esto no significa que quiera cambiar de postura, solamente es una decisión táctica. Además, en ambos casos las acciones que vendí llegaron e incluso mejoraron los objetivos técnicos que establecí, así que no había argumentos para no vender. Valga decir que eventualmente, por las condiciones técnicas que tienen, pueden ser nuevamente opciones de compra, pero está por verse.

Del mismo modo, un par de días antes –martes o miércoles–, vendí una acción que habiendo llegado al precio objetivo, no vendí en ese momento y en los siguientes días retrocedió, si bien no exageradamente, pero que no continuó mostrando las condiciones alcistas por las que la había comprado a finales de septiembre. Así que, al grito de “más vale ahora, porque de viejo duele más”, decidí tomar una pequeña pérdida –que no estuvo mal, por la baja posterior–, en vez de “aguantarla” por aquéllo de no perder o de pensar que puedo venderla a mejor precio, o incluso, porque tal vez se puede recuperar, retomar el alza y ganar dinero. Cuando las condiciones técnicas indican que hay que vender –o en su caso, comprar– hay que hacerles caso. Del mismo modo, cuando no ofrecen una señal clara para actuar, prefiero esperar para decidir qué hacer.

Sin duda, siempre es más difícil vender que comprar, al menos para mí. En primer lugar, porque no me gusta perder, ni en el mercado, ni en el futbol, ni en las canicas. Si se vende perdiendo, uno tiene que reconocer el error, cosa que deslava la imagen que se tiene de uno mismo y en esto no hay matices ni tamaños. Como decimos en el fut, se pierde lo mismo por un gol, que por dos y claro, prefiero perder por uno o dos y no por siete, pues a diferencia del futbol, en esto de los dineros, sí se pueden recuperar las pérdidas, así que mientras más pequeñas, mejor.

Por más que uno tenga experiencia, nunca se tiene la suficiente para que con una pérdida no se retuerzan las tripas. Uno puede tomar las cosas con menos ansiedad o preocupación, pero al final, al menos en mi caso, una pérdida más allá del tamaño o de lo que ocurra después de tomarla, no permite decir: estuvo bien. En todo caso: “pudo ser peor”, es adecuado, pero no sirve de justificación.

Vender es difícil, más que comprar, por un tema de incertidumbre. Cuando uno compra, se sabe lo que se puede perder: todo. Sí, porque lo más que se puede perder es el 100% de lo que se invirtió, cosa que en general no ocurre y si ocurre, es por negligencia. Pero cuando uno vende, ganando o perdiendo, al momento de la decisión, nunca sabe cuánto pudo dejar de ganar –o perder menos–, de tal modo que la decisión de actuar –vendiendo, en este caso– se complica.

Por lo anterior, es que resulta conveniente tener un plan básico de acción y cumplirlo. Lo anterior no siempre es posible, ni necesariamente garantiza que las cosas siempre salgan bien, pero si uno lo tiene y lo practica, en el tiempo va ajustándolo hasta encontrar el diseño que a cada quien conviene. Si no se puede cumplir siempre al pie de la letra, es normal, pero hay que tratar de que sea por excepción. No lo haga con el propósito de no cumplirlo o para guardarlo en un cajón o en un archivo de la PC y nunca abrirlos, o para que cuando lo vuelva a ver, sea para recriminarse por las faltas.

Suerte.

Comments

  1. Ricardo

    Estimada Pedro: ¿qué opinión tienes en relación al análisis técnico del IPC en dólares? ¿Lo utilizas? Sería muy padre que le dedicases una columna a este tema. Aprovecho para enviarte un cordial saludo.

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