Varios temas, para empezar la semana

In Consejería by PAALeave a Comment


El empleo en Estados Unidos creció en 156,000 empleos en septiembre pasado, por debajo de la expectativa en el mercado que era de alrededor de 170,000. La tasa de desempleo subió ligeramente, de 4.9% a 5%. Si bien el dato de septiembre resultó menor al promedio de creación de empleo mensual de este año (178,000), vale decir que hasta ese mes habían transcurrido 60 meses consecutivos con creación de empleos y el número total de empleos creados en ese lapso es de 12.8 millones; algo más de 212 mil al mes, en promedio.

La discusión sobre el empleo y la tasa de interés volverá a aparecer seguramente y me parece lo normal. La pregunta es quién tiene la razón, la línea “dura” -los “hawks”- o los de la opinión más relajada, por no decir “suave” -los “doves”. Estos últimos proponen la idea de no subir la tasa dado que la economía no ha consolidado su crecimiento, quizá partiendo de la base que los dos primeros trimestres de este año, han sido ciertamente bajos, en relación a lo que se ha estimado que la economía estadounidense podía crecer en este 2016.

La estimación del Fondo Monetario Internacional, recientemente recortada, de 2.6% a 1.6% para este 2016, apoya la postura “dove” y, de hecho, una de las recomendaciones para todos, es que la política monetaria debe permanecer relajada dada la situación general de crecimiento débil y baja inflación.

Por su parte, los “hawks” apoyan la idea de subir la tasa, pues parten de la base que, aunque la inflación sea baja, con las condiciones de crecimiento de la masa laboral y una tasa de desempleo cercana a lo que históricamente se considera como indicación de que la economía opera cerca de la condición de “pleno empleo”, por lo que con relativa facilidad puede generarse un sobrecalentamiento del mercado laboral y presionar de esta manera a la inflación.

Lo cierto es que no es fácil tomar partido, pues ambas partes cuentan con argumentos razonables para apoyar sus posturas. Pero por lo pronto, la tasa se ha pasado casi todo el año sin cambio, lo que implica que los “doves” han ganado la disputa y que, en todo caso prefieren llevar la cosa con calma, de ahí que hayan “avisado”, hasta cierto punto, que la tasa subiría 25 pb para el próximo diciembre, sin dejar de insistir que la decisión cuando se tome, será “data dependat”, como suelen decir. Veremos.

Lo que sí subió, pero en México, fue la inflación. En septiembre fue de 0.61%, que es el dato de inflación mensual más alto desde noviembre de 2014 (0.80%). La inflación de los últimos doce meses resultó en 2.97%, la más alta desde abril de 2015. El alza tuvo su origen en la inflación no subyacente, que fue de 1.04% en el mes, mientras que la subyacente fue de 0.48%. El renglón de los bienes agropecuarios fue de 3.1% y particularmente, la de frutas y verduras fue de 6.23%.

Lo anterior, que no es una buena idea, por lo menos se puede considerar que es una cuestión temporal -difícil saber qué significa esto, al menos con precisión- ya que por lo general estos cambios en los precios se deben a cuestiones de escasez estacional o a algún fenómeno de abasto, que tiende a corregirse más o menos pronto. Pero por lo pronto, la inflación general llegó casi al nivel del objetivo central de Banxico: 3.0%. Esto puede explicar en parte la decisión de haber subido la tasa de interés de referencia, en 50 pb, independientemente de lo que tenga que ver en ello el tipo de cambio o la popularidad de Trump.

Respecto de esto último, ayer el debate entre los candidatos demócrata y republicano, tuvo un formato distinto. Fue un foro con la participación directa de los asistentes, bajo reglas definidas, además de las preguntas que hicieron los moderadores -que ahora fueron dos-, ante un par de contendientes que cambiaron su actitud respecto del primer debate. Más serios, no se saludaron, Trump fue más agresivo, porque tenía que arriesgar más, en tanto que Clinton estuvo menos sonriente y creo que con una actitud más defensiva, para proteger su ventaja, que hasta antes del debate era de 4.6% en las preferencias electorales.

El tema del famoso video de Trump, publicado por el Washington Post el viernes pasado -oportuno, ¿No? – y que era el asunto esperado, fue resuelto con relativa facilidad y no me pareció que le hiciera demasiado daño al republicano. Volvieron a surgir los impuestos de Trump y los correos de Clinton, que fue “advertida” por su adversario de que cuando él sea presidente hará una investigación sobre el tema que le pondrá en la cárcel. Aunque parezca mentira, esto le ganará puntos a Trump.

No hubo mayor aportación. Pareciera que los debates tienden a ser superficiales y que no hacen tanto impacto en los números de la contienda, como pueden hacerlo los errores presentes o pasados de los candidatos. Veremos hoy como se desenvuelven las críticas y el análisis del debate de anoche. El próximo debate será el miércoles 19 de octubre. Creo que algo extraordinario tendría que ocurrir, para que Trump gane, sobre todo cuando muchos de su partido, le han vuelto la espalda. Quizá ahora tenga un repunte, pero creo que sería efímero, a menos que Clinton cometa un error muy grave. Veremos.

Suerte.

Leave a Comment