Ahora contará la estrategia.

In Consejería by PAA1 Comment


La experiencia de ver un evento tan esperado como el primer debate entre los candidatos a la presidencia de Estados Unidos, en esta ocasión, ha sido un buen ejercicio. Subrayo lo del “primer debate” y lo de “esta ocasión”, pues creo que define en buena medida lo que ocurrió, pues si alguien esperaba algo más espectacular y aguerrido estaba en un error, pues nadie va a poner todo su arsenal en juego, cuando faltan dos debates entre ellos –y uno entre los aspirantes a la vicepresidencia– y más de un mes de campaña.

Y el asunto del momento, tiene que ver con que es la primera vez que tanto Hillary Clinton como Donald Trump, contienden para el cargo y con que es la primera vez que lo hace una mujer, que tiene enfrente a un “no político”. Ambas condiciones le dan un carácter diferente a esta contienda respecto de otras, en la que además, me parece que ambos candidatos se dirigieron a sus audiencias para consolidarles, más que tratar de tomar una parte de la del oponente.

No hubo sorpresas en cuanto a los temas y la forma de tratarlos. Tanto en los “formales”, como el de la economía y en los “no formales”, como el de los impuestos y la misoginia de Trump y los correos y la salud de Clinton. Trump me pareció menos aguerrido e incorrecto que lo que yo supuse sería y a Clinton la percibí mucho más tranquila y segura; la combinación de ambas condiciones pudo deberse a una buena lectura –previa al debate y la definición de la estrategia para este evento– del equipo de Clinton, lo que puede traducirse en una ganancia en tiempo y potencialmente, quizá distancia en las encuestas.

Por lo que habíamos visto en las semanas recientes, se llegó al debate con un avance importante de Trump mezclado con un retroceso similar de Clinton, de tal manera que haber contenido el ataque del candidato republicano –creo que eso fue lo que sucedió– ya es ganancia. No sólo por el hecho en sí mismo, sino porque le puede permitir a la candidata demócrata redirigir su estrategia de campaña. Este punto es importante, pues creo que tiene un mejor equipo que Trump, cosa que a estas alturas del partido puede ser fundamental en la carrera a la presidencia.

Si algo quedó claro, es que México sí es un tema de campaña para Trump y, en consecuencia, para Clinton. Las varias menciones del nombre de nuestro país relativo al empleo y a los temas comerciales hablan de ello. Creo que más que un riesgo para México, pienso que lo es para Trump, pues puede ser un punto muy atacable por parte de su contrincante, tanto para captar al voto mexicano–latino, como para perseguir a una parte del voto republicano que, de una manera u otra, se vea beneficiado por las relaciones –de todo tipo– entre Estados Unidos y México.

Por lo que he podido escuchar y ver en los comentarios post–debate, en los medios de comunicación corre la idea de una victoria de Clinton en este primer encuentro y tengo que dar por buena esta percepción, si bien no he podido ver datos de encuestas, que seguramente cuando usted lea esta Consejería, ya estarán disponibles. Sin embargo, pienso que de lo que hay que estar pendientes en los próximos días, es si este posible triunfo de Clinton se traduce en un avance significativo en las encuestas de opinión. Aquí es donde contará la participación del equipo de campaña, sobre todo en el trabajo operativo que se realice en los estados en donde se tenga debilidad de uno u otro candidato y sobre todo, para tratar de atraer a los votantes de los estados clave y que aún están en disputa, por el número de sus votos electorales, como son los casos de Florida (29), Pennsylvania (20), Michigan y Georgia (16, cada uno), Carolina del Norte (15), entre otros. Veremos.

Lamentablemente, mi expectativa sobre el crecimiento de la economía mexicana medido a través del Indicador Global de la Actividad Económica (IGAE) se confirmó, ya que al mes de julio el crecimiento reportado ayer, fue de 1.3% anual, que ciertamente es muy bajo, comparado con lo que se vio en el promedio mensual del primer semestre, que fue de 2.4%. La industria tuvo en julio un crecimiento anual de -1.0%, los servicios de 2.6% y el sector agropecuario, de 3.8%. Lo anterior hace pensar que el crecimiento anual, puede estar más cerca de 2.0%, que de 2.5%, lo que validad la expectativa del mercado. Mala cosa.

Suerte.

Comments

  1. José Miguel Enríquez

    En estos últimos días, algunos analistas internacionales, en lugar de recurrir a las encuestas tradicionales, están usando la relación peso/dólar para evaluar al Sr Trump en su carrera a la presidencia. Se simplifican un poco el trabajo y puede que sea más preciso.

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