Informe trimestral de Banxico: una buena costumbre.

In Consejería by PAALeave a Comment


Cualquier cosa que ayude a la transparencia, es agradecible.Pedro Alonso
  • La estimación de crecimiento para 2015, no es muy alentadora.
  • La inflación tiene el riesgo alcista del posible aumento al salario mínimo.

Banco de México presentó el miércoles 19 su Informe Trimestral correspondiente al tercer trimestre de 2014. Debo decir que es una buena costumbre que nuestro banco central ha creado, empezando porque, desde mi punto de vista, es un ejercicio de transparencia, condición de la que tanto carecemos. Lo es pues Banxico expone sus puntos de vista sobre la economía en general, pero también las causas por las que toma decisiones en la materia que le compete en primer lugar: darle estabilidad al poder adquisitivo de la moneda nacional, usando para ello la política monetaria.

Me parece importante que Banxico haya clarificado las características de la inflación actual: bajo nivel y baja volatilidad (comparado con lo que conocimos hace no mucho), ausencia de efectos de segundo orden cuando se presentan alzas de precios derivadas de condiciones extraordinarias (alzas de impuestos, shocks de oferta como los que han ocurrido en los precios de los bienes agropecuarios o en el tipo de cambio, etc.), expectativas de inflación bien ancladas y menor “prima de riesgo” inflacionario, a través de la tasa de interés.

Desde luego que los precios cambian, pero la economía no lo resiente tanto como antes. Además, en nuestro caso como en el de muchos países en el mundo, la condición de la baja actividad económica ha mantenido a la llamada brecha del producto en el lado negativo del espectro, lo que implica holgura en la presión que la demanda ejerce sobre los precios y además como usted sabe, amigo lector, los precios de las materias primas (por esta misma causa) tienen una trayectoria bajista.

De esta manera, la inflación no es el fenómeno destructor de riqueza que conocimos en décadas pasadas. En realidad el problema es el inverso: la deflación. Esto hace prever que alrededor del mundo, las condiciones de la política monetaria sigan siendo mayormente relajadas. Aún considerando que en Estados Unidos la Fed en algún momento del próximo año empiece a subir la tasa de referencia, falta un buen trecho para ver una política monetaria que suponga una contracción de la liquidez y afecte a la demanda agregada.

Lo anterior no significa que la eventual decisión de la Fed sea inocua, de hecho uno de los riesgos alcistas que establece Banxico para el comportamiento de la inflación es justamente la volatilidad en los mercados financieros, que reflejan entre otras cosas las expectativas de lo que haga la Fed y la especulación que se hace a partir de ello.

Otro riesgo para la inflación –al alza, también– es la posibilidad de un incremento de los salarios mínimos por encima de la inflación, tema que ha sido tomado como “bandera” por más de un político, que como es evidente por todos los planteamientos que hacen para impulsar la idea, ignoran cómo funciona la economía. Pero el riesgo existe porque es un tema muy rentable políticamente hablando y no ha habido una franca oposición desde el punto de vista económico por parte, digamos, del empresariado, que podría estructurar una postura técnica para traer a donde corresponde –al terreno de la economía– una discusión que no tendría que ser sobre cómo subir el salario mínimo, sino sobre cómo retribuir mejor al factor trabajo, que no es lo mismo.

Las previsiones de Banxico para los temas que suele revisar, fueron corregidas respecto de las del trimestre anterior. Entre otras, la estimación de crecimiento la redujo del intervalo de  2.0%–2.8% al de 2.0%–2.5%, es decir considerando el punto medio la estimación se redujo de 2.4% a 2.25%, de acuerdo a las evidencias que dicen que aunque la economía ha seguido creciendo –poco– lo hace a un ritmo menor. Para 2015 el intervalo para el crecimiento esperado es de 3.0%–4.0% y para 2016, de 3.2%–4.2%. Es decir 3.5% y 3.7%, en los puntos medios, respectivamente. No es un panorama del todo alentador.

La inflación se espera termine 2014 alrededor de 4% y presente una caída importante –riesgos mencionados mediante– en 2015 y se acerque al 3%. Esto último es discutible si consideramos que habrá crecimiento mayor que en 2014 y existe el riesgo del salario mínimo mencionado. Es cierto que en contraparte la gasolina ya no subirá como lo ha hecho en los años recientes, no habrá impacto fiscal como en 2014 y quizá, merced a la competencia, el precio de las telecomunicaciones tienda a bajar, junto que con la baja de la estimación del PIB, la brecha del producto aumenta. Todo ello opera como riesgos a la baja en la inflación. Veremos.

Suerte.

Leave a Comment