¿Cuántas más?

In Consejería by PAA2 Comments


Esta semana vuelve a ser, como muchas veces ha ocurrido en los años recientes -y no tan recientes-, la semana de la Fed. Además, en esta ocasión, habrá que sumar lo que decida también en materia de política monetaria, el Banco de Japón, que lucha su propia batalla contra la situación económica de su país, la tercera economía del mundo. Cabe preguntarnos cuántas ocasiones más, en el futuro, tendremos que estar tan pendientes, como ahora, de una decisión de política monetaria de la Fed.

El viernes pasado se publicó en Estados Unidos, el dato de inflación de agosto, que añadió un elemento más para la especulación alrededor de la tasa de interés, ya de sí revuelta. El dato resultó en un incremento de 0.2% en el mes, contra la expectativa de 0.1%; la inflación de los últimos doce meses se colocó en 1.1%. Lo anterior provocó que el dólar, en los mercados internacionales se apreciara en casi 1% y el S&P 500 bajara 0.4%, sugiriendo que la expectativa señala un alza de la tasa de referencia de la Fed para el próximo miércoles. Sin embargo, los futuros de la tasa de fondos federales indican lo contrario, ya que la probabilidad de que esto ocurriese, es de 12%, dato menor al de los días previos que fue de 15%.

La repercusión de lo anterior para el peso mexicano, fue que continuó depreciándose alcanzando en algún momento de la jornada del viernes el nivel de 19.70 por dólar, que por el momento es el máximo histórico de la divisa mexicana, que evidentemente es una de las más perjudicadas dada la importancia de la relación comercial con los Estados Unidos, junto con la condición agravada de las finanzas públicas y sus consecuencias, en términos de crecimiento que conocemos.

Más allá de lo que ocurra con la decisión de la Fed el próximo miércoles, lo cierto es que el dato de inflación acerca a este fenómeno al nivel del objetivo de ese banco central, si bien creo que un dato como el que fue anunciado el viernes pasado no es por sí sólo contundente para generar una decisión de alza que, por otra parte, si es como se especula, de 25 pb, no tendría que modificar demasiado el escenario de la economía estadounidense.

Pero por el momento, sí que ha tenido impacto en los mercados. En la Consejería del jueves escribí sobre el aumento de la volatilidad que, en tres días de operación de la semana pasada, tuvo movimientos de más de 1%, lo que es un porcentaje elevado para este tema que, por otra parte, no tendría que llamar mucho la atención, dadas las condiciones generales de la condición global.

En lo que toca al Banco de Japón, cabría esperar que mantuviera su postura relajada -muy- en la política monetaria. En todo caso, cabe la posibilidad de ver un incremento en los estímulos monetarios, tal vez como un preámbulo a una relajación fiscal adicional. Me parece que no tienen espacio para detener a estas alturas, las condiciones de laxitud que impuso la política económica vigente, desde la llegada de Shinzo Abe al poder, lo que forma parte del contexto de liquidez mundial, que vivimos desde hace tiempo.

No hay que perder de vista, en este contexto, lo que decida hacer el Banco de México, cuya siguiente reunión de política monetaria será el próximo 29 de septiembre. La combinación de la presión inflacionaria que desde hace ya varios meses se percibe, aunque sea de forma moderada en el subíndice de mercancías, en el cálculo de la inflación subyacente (en diciembre de 2015 era de 2.82% y en agosto pasado fue de 3.76%), más lo que empieza a ocurrir con los precios del sector público (la energía) y la preocupación que pueda derivar del comportamiento del tipo de cambio, quizá pueda generar motivos para que nuestro banco central, se viera impulsado para elevar la tasa de referencia nacional, que en este año ha subido un punto porcentual, de 3.25% a 4.25%.

La impresión que causa la situación actual, es que sí pueden presentarse condiciones para que Banxico decidiese subir nuevamente la tasa objetivo, cosa que, muy probablemente ocurriría si la Fed decidiese subir su tasa, lo que generaría una presión adicional para el peso mexicano y en consecuencia, la actividad económica nacional lo resentiría negativamente, pues una eventual alza de la tasa doméstica podría estar acompañada de una contracción del crédito. Habrá que estar pendientes de este asunto.

Suerte.

Comments

  1. Pedro Ribé

    Como siempre muy atinados tus comentarios, mil gracias!!!

    Sugerencia: ¿podrías volver al estilo de letra anterior? este que usaste se lee menos y la letra está muy chica.

    Saludos

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