Estos no son temas de “buenos y malos”.

In Consejería by PAA1 Comment


Muy quietos los mercados esta semana; precios estables, poco volumen. Como se acostumbra, parte de esto lo explica el final de las vacaciones de verano en Estados Unidos, aunque también puede ser una especie de receso “post–reportes corporativos”, mientras los mercados digieren la información recibida y fijan sus siguientes objetivos en el radar.

También puede estar influyendo el espacio que se abrió entre la reunión de la Fed del 27 de julio pasado y la del próximo 21 de septiembre. Como señalé en su momento, el espacio de casi dos meses se presta para tomar las cosas con calma en relación a la especulación sobre la tasa de interés, pues al menos se sabe que en ese tramo, no cambia nada sobre ese tema, por más que no dejemos de vigilar cualquier movimiento que exista, al menos al nivel de los discursos.

Desde luego que en estos días se ha formado la expectativa de lo que pueda decirse en la reunión de Jackson Hole, Wyoming, por parte de Janet Yellen el próximo viernes, si bien creo que hay demasiado puesto en ello. Si bien no se puede descartar un anuncio espectacular, creo que esto tiene pocas probabilidades de ocurrir, ya que por una parte, no es el estilo de la Sra. Yellen (no gusta de sorprender a los mercados, afortunadamente) y por otra, las cosas no están en una condición tal como para que se requiera tomar una decisión importante y que use a un foro que reúne a los banqueros centrales de muchos países, para hacer un anuncio de gran magnitud. Y menos aún, uno de poca importancia.

Sin embargo, como escribí en la Consejería del lunes pasado, ya de sí el título de la ponencia de Yellen sugiere la oferta de aspectos importantes sobre cómo lidiar, al menos a nivel teórico o de investigación con lo que se presenta en el terreno de la política monetaria, que creo no exagerar si lo califico de inédito; me refiero a las condiciones que vive el mundo hoy y que por lo que se ve, no cambiarán en algún tiempo y que describí en la Consejería citada. Además, la reunión será interesante, pues participan banqueros centrales de todos lados, no sólo los de la Fed. Habrá que estar pendientes.

La contienda electoral en Estados Unidos, por su parte, ofrece información que pienso vale la pena revisar, cosa que hago cotidianamente –o casi– pues no me gusta que me tomen por sorpresa eventos que sé son de importancia y sobre los que existe información. Como en alguna ocasión he escrito en este espacio, equivocarse se vale, es cosa de todos y de todos los días. Pero no se vale ser negligente o perezoso. Por eso hago este trabajo y lo comparto con usted, amigo lector. La fuente que uso es Real Clear Politics, empresa que se dedica a estos temas y mi intención es usar los datos y hacer observaciones sobre ellos, no calificar a los candidatos, ya que eso creo es tarea de cada quien. Asimismo, pienso que esto no es una cuestión de “buenos y malos”, sino de tener una aproximación razonable, sobre quién puede ser el ganador y a partir de ello, establecer una estrategia, para lo que a cada quien convenga.

Las encuestas de opinión siguen mostrando a Clinton con ventaja sobre Trump, ahora de 5.4 puntos, contra los 7.9 de ventaja que tenía la candidata demócrata hace un par de semanas, nivel máximo que alcanzó en la etapa post–convenciones. La ventaja actual de Clinton obedece a que ella perdió 0.2 puntos y Trump ganó 1.9 puntos, del 9 de agosto –cuando la ventaja de Clinton era la mencionada, de 7.9 puntos– al 23 de agosto, que es la fecha más reciente de compilación de los datos.

Si las elecciones fueran hoy, Clinton ganaría pues reúne de manera virtual, 272 votos electorales contra los 154 de Trump, pues se necesitan 270 para ganar; Clinton supera a Trump por 118 votos y hay 112 votos electorales en disputa, de acuerdo a las encuestas de opinión realizadas. Estos votos electorales que se les atribuyen a los candidatos, están integrados por los de los estados que están claramente a favor de uno u otro, por los de los que parecen estar a favor y los que muestran simpatía o apoyo, pero no decididamente.

Y si se consideran sólo los estados que están claramente a favor de uno u otro, entonces la cosa ya no es tan clara, ya que Clinton tiene 90 votos y Trump, 63. La ventaja de Clinton sigue siendo amplia, pero no definitiva, considerando que existen 169 votos electorales, en estados que sólo muestran simpatía por alguno de los dos candidatos, además de los 112 votos en disputa. Veremos cómo evoluciona la contienda.

Suerte.

Comments

  1. Julio

    Me parece ambos candidatos han bajado el perfil para reservar su propuestas y posturas al primer debate,. La ventaja que logren en el debate será muy relevante y casi definitoria. Ambos tienen puntos negativos muy altos, infortunadamente para USA y el mundo. Me decanto por Hilary es una esperanza por qué me parece menos mala.

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