Y sí, no sólo el sector externo es lo malo.

In Consejería by PAA3 Comments


Pues bien –o pues mal, como usted prefiera– pero ayer se materializó la expectativa que se perfiló desde hace meses: otra calificadora, en este caso Standard & Poor’s (S&P), cambió la perspectiva de la economía mexicana, de “Estable” a “Negativa”. Probablemente la reacción del gobierno mexicano sea minimizar el hecho, diciendo que “sólo” cambió la expectativa y no la calificación, como lo hizo hace pocos meses, cuando otra calificadora –Moody’s– tomó la iniciativa en esta línea.

Le recomiendo que lea el reporte de S&P. Está en su website (www.standardandpoors.com). Para acceder al documento hay que registrarse, pero no es problema alguno.

Y sí, la calificación para México en ambas empresas se mantiene, pero ya son dos las que cambian su perspectiva. Y en el caso de S&P se advierte explícitamente, que hay un 33% de probabilidad de que la calificación sea disminuida en los siguientes 24 meses, si no se cambian los parámetros que se usan para evaluar la solvencia crediticia de una economía.

El hecho es que por más que se diga que las cosas van bien, hay quienes piensan que México está en riesgo de no poder hacer frente a sus compromisos financieros.  Es por eso que reiteradamente he escrito y dicho, que todo lo que se está haciendo en el terreno de la política económica es para tratar de proteger el equilibrio fiscal, y que ahora es evidente, ha sido insuficiente. Y las perspectivas son francamente preocupantes, de acuerdo a S&P.

Y entonces hace sentido la reducción de la estimación de Hacienda para el PIB de este año, que ayer comenté en este espacio, así como la postura de Banxico en relación a la tasa de interés. Sí, todo está bien, pero se tiene que reducir más aún el gasto público pues lo que se pretende hacer en términos del balance fiscal, no puede conseguirse si no se reduce el gasto, ya que los ingresos no van a aumentar, al menos no en la magnitud necesaria. La capacidad de maniobra del gobierno es reducida y al final, lo que está en riesgo, es el poder.

Por eso la mención en el reporte de S&P: “Esperamos continuidad en la política económica en los siguientes dos años, junto con un ajuste fiscal que compense más bajos ingresos petroleros y contenga la carga financiera del gobierno”. Intento traducir lo mejor que puedo lo que dice el documento original y le pongo comillas, para que quede claro que no me estoy fusilando a alguien, sino que lo cito.

Lo anterior implica dos cosas. Una es que lo que podemos esperar es menor gasto público, con lo que ello implique para el crecimiento. La otra, es que se pone en duda la continuidad de la política económica, después de 2018, ante el riesgo de que el PRI, pierda el poder, cosa que es posible. Lo que también habría que pensar es qué nos esperaría si el PRI permanece a cargo del gobierno. Yo creo que nada bueno, por los resultados.

El reporte de S&P no sólo hace referencia a los temas de la economía. Hay un párrafo que nos pinta de cuerpo entero. Después de admitir que se han hecho reformas estructurales, pero que no han incidido en el crecimiento, que ha sido decepcionante, dicen: “Sin embargo, la débil gobernabilidad, parcialmente reflejada en el débil cumplimiento de la Ley –supongo que hablan del Estado de Derecho– y la percepción de la corrupción, limitan los beneficios de las reformas, especialmente comprimiendo a la inversión”.

En suma, las limitaciones financieras, el peso de la deuda pública y su incremento en los años recientes (de acuerdo a S&P, la deuda pública en relación al PIB ha pasado de 37% en 2012, a 43.8% en 2015 y la estimación para 2016 es 45.9% y de 48.2%, en 2018), la baja captación fiscal y los ingresos petroleros con perspectiva pobre, no permiten que haya crecimiento superior a 3.0% en los próximos años.

Claro que pueden ocurrir cosas que cambien este escenario –para bien o para mal–, pero lo que ahora han decidido dos calificadoras, es que nuestro país enfrenta una situación política difícil, que se manifiesta en una gobernabilidad débil y un desempeño económico pobre, además de la posibilidad de cambios radicales en la conducción de la política económica. Ante los hechos, me preocupa mucho la manera con la que el gobierno los enfrenta. Va más allá de la capacidad de operar; raya en el cinismo.

En los mercados, el peso se depreció 1.4% y la Bolsa bajó 1.3%. No podía esperarse otra cosa.

Suerte.

Comments

  1. Jan Bahnsen Rebscher

    Pedro, felicidades por el gran artículo de hoy.

    A los que pensamos y los que tuvimos la suerte de que la CNTE nos dejara ir a la escuela, no nos deben de sorprender las acciones tomadas hoy por la calificadora S&P.
    Ni las consecuencias que esto tendrá, en el plazo en que se mire.

    El “cinismo” con el que describes al gobierno Mexicano, la absurda lucha de poder, la corrupción, la impunidad y la desmedida acumulación de riqueza (sea lícita o no) está poniendo al País al borde de un abismo.

    En las Olimpiadas quedó de manifiesto el ánimo que tienen los diferentes países de salir de los problemas que los aquejan, inclusive varios de nuestros vecinos Latinoamericanos.

    Pero aquí en México se percibe otra cosa, y ahora también lo perciben en el resto del mundo.
    Lejos de salir del hoyo, es claro que le estamos rascando cada día con más ímpetu.

    Gracias.

  2. jeanett

    Pedro, una muy completa y objetiva consejería la que regalas el día de hoy a tus estimados lectores.
    Agrio es mi sentir una vez que terminé de leer ésta consejería, enojo con los pésimos resultados que el actual gobierno ha conducido la economía nacional y que a luces dejó de brillar en las esferas internacionales ¡apenas va a cumplir “cuatro años” -parece una eternidad lo que le falta para concluir éste mandato-!
    Cinismo es el adjetivo calificativo que le queda muy bien al actual gobierno y a muchos de sus colaboradores que tristemente lo único que han hecho es beneficiarse de su cargo político. Ha sido un mandato que está pagando muchos favores y tal vez de grandes deudas.
    Grande debe ser la decepción de los letrados que si creyeron en “el cambio que les prometió” y que tristemente sólo fue una campaña publicitaria, aún recuerdo, “el nuevo PRI”.
    Complementando el comentario de Jan Bahnsen Rebscher, el resultado de las Olimpiadas -para mí- es únicamente una fotografía más de las malas elecciones que el gobierno ha tomado con la finalidad de “dirigir por buen rumbo a México”, tal es el resultado del Presidente de la CONADE, quien de cada cargo que se le “ha dado” ejecuta sin resultados.
    En estos momentos, sólo deseo que los buenos Mexicanos sigamos echados para adelante para que en las próximas elecciones y a pesar de las artimañas que los malos partidos políticos quieran ejecutar, se queden fuera y sin posibilidades de retorno, en todos los niveles sociales.
    El verdadero cambio está en cada uno de nosotros y en las gotas de sabiduría que queramos esparcir a nuestro alrededor para dotar de más conocimiento a los que menos oportunidades tienen y que siguen creyendo en el salvador, la corrupción.
    Es preocupante el tema de la deuda pública y los niveles que ésta ha crecido -en tan poco tiempo-, endeudarse es muy sencillo pero salir de las deudas es una labor titánica que requerirá de mucha estrategia y desafortunadamente de muchos más años que un sexenio para revertirla.
    Gracias, muchas gracias.

  3. Ricardo

    Estimado Pedro, te agradezco mucho tu análisis diario de “merkatum” y todo lo que se relaciona con él. Aprecio mucho la dimensión humana que transmites en tus columnas. Qué padre poder expresarse como analista financiero sin perder el lado humano de la actividad económica. Un abrazo afectuoso.

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