En busca de rendimientos

In Consejería by PAALeave a Comment


Los mercados continuaron subiendo aprovechando los resultados corporativos que en general, no han estado mal. El IPC mexicano subió casi 1.0% y se coloca en los 47,505 puntos que es la parte superior de la zona que señalé como posible resistencia en el alza que inició al resolverse el largo movimiento lateral (marzo–julio), que eventualmente puede considerarse como una consolidación del alza previa (enero–marzo) y que es lo que me permite especular que existe la posibilidad de que busque la zona de los 48,500, que ya no está tan lejos.

Debo decir que el IPC regresó a la tendencia alcista que inicié trazando en enero pasado y que luego apoyé en una baja del mercado a finales de mayo. Hizo un par de intentos de regresar a la tendencia pero falló a mediados de junio y a principios de este mes, pero ayer lo consiguió y espero que esto sirva de guía para la trayectoria.

El S&P 500 por su parte, también continuó su alza, pero hay que decir que parece haber reducido su impulso, al menos así lo muestra uno de los indicadores de dirección –el más sensible, pero también el más “mentiroso”–, que puede estar advirtiendo de la proximidad de la “baja correctiva” de la que he venido hablando recientemente. Este índice –el S&P 500– también se metió a la zona de resistencia estimada, en 2,170–2,180.

Junto a lo anterior, el índice VIX, que mide volatilidad, pero que también se le asume como un indicador de riesgo, se encuentra desde hace días en el nivel mínimo de los pasados 24 meses, lo que implicaría que el mercado se encuentra operando “cómodo” en los niveles y en la condición actual. Por eso mi mención de hace unos días sobre la posibilidad de aprovechar la eventual baja, para participar con más decisión en el mercado.

En el mercado de títulos de deuda sigue predominando la tasa de interés muy baja especialmente en los mercados de Europa y Japón, con lo que continúa la transferencia de fondos a mercados de “más riesgo”, como son los accionarios o de materias primas. De ahí el comportamiento del dólar en los mercados internacionales, que después de un periodo de consolidación “de libro”, en los últimos cuatro días ha subido 1.5%, lo que es un buen tramo si consideramos que es la principal moneda de reserva en el mundo, además de ser con la que se realizan la mayoría de las transacciones comerciales y financieras en el planeta. Esto explica a su vez, el comportamiento del peso mexicano, en los días recientes.

Resulta interesante observar que otro de los destinos de los flujos en los mercados, en esto de buscar rendimientos, son los bonos de países emergentes, con tasas de interés nominal más altas que las de las economías desarrolladas. Al consultar las publicaciones que dan seguimiento a estos flujos, me encontré con que en las dos primeras semanas de julio se han dirigido cerca de 6 mmd a fondos de deuda de mercados emergentes, monto muy superior a lo que vimos en cualquier par de semanas en lo que va del año.

Lo anterior implica varias cosas desde mi punto de vista, además del tema del rendimiento, que sin duda es la primera motivación para invertir. Habla de la menor aversión al riesgo que los inversionistas extranjeros están sintiendo respecto de este tipo de títulos. Pero hay que tener claro que de lo que estamos hablando es de inversión en fondos de deuda o en ETF’s, no en emisiones nuevas de bonos soberanos o de deuda corporativa de países emergentes, lo que digamos es un paso previo en la escala de la toma de riesgo.

La pregunta que habría que hacer es ¿Cuánto tiempo durará este comportamiento?; no lo sé. Pero supongo que si no hay algo grave y malo de fondo en las economías emergentes de corto plazo –y creo que no hay algo visible en el horizonte que haga pensar así– es probable que la afluencia de fondos a este tipo de valores pueda seguir durante este semestre. Por el momento creo que han superado bien las pruebas del “Brexit” y el intento de golpe de estado en Turquía.

Quizá el próximo “foco amarillo” en este tema, será la siguiente vez que en los mercados se empiece a pensar en la posibilidad de un alza de la tasa de interés, cosa que por ahora tiene una probabilidad baja. Creo que por lo menos, salvo accidente, esta situación durará hasta septiembre, cuando la Fed se reúna en ese mes para decidir qué hacer en su política monetaria. Por lo pronto, es bueno mientras dure. Habría que aprovecharlo.

Suerte.

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