Hay que reconformar el mapa de riesgos

In Consejería by PAALeave a Comment


La semana que hoy empieza creo que será un buen reto para los mercados en general y para los mercados emergentes, en particular. Creo que usted, amigo lector, estará de acuerdo que en el último tiempo los mercados han tenido que lidiar con eventos que no estaban del todo registrados en el espectro de riesgos o en todo caso, formaban parte del esquema general. Desde luego, en varios casos por no ser predecibles, dada su naturaleza.

Y a finales de la semana pasada tuvimos eventos de este tipo, empezando por el terrible acto de terrorismo en Niza, Francia, que ya comenté en la Consejería del viernes y luego, con el intento de golpe de estado que ocurrió en Turquía y el domingo, con un tiroteo más en Estados Unidos, en Baton Rouge, Luisiana, en contra de policías. Si bien son eventos aleatorios, dada su frecuencia y alcances, son temas que ya no pueden dejarse de lado en la evaluación de los riesgos a los que las decisiones de inversión están sujetas, de modo que tendrían que tener algún peso –negativo– de manera permanente. Y más que a la hora de operar, cuando uno piense y decida la estrategia del portafolio, que tiene que ver con más que comprar o vender valores en el mercado.

Sé que es difícil dar una ponderación a eventos de este tipo y decidir cuál es más importante que otros y cómo afectarán a los mercados, considerando el momento en que ocurren, el ánimo general por el que se atraviesa, etc., por eso es que hay que darles una ponderación general. Cada quién puede darles el peso, las características y la nomenclatura que quiera, pero no puede dejárseles fuera del mapa de riesgo.

El intento de golpe de estado en Turquía, desde luego influirá en las consideraciones que los inversionistas hagan acerca de los mercados emergentes, pues como sabemos, en un primer momento no se hacen diferenciaciones, por más que en realidad haya claros rasgos distintivos entre las principales economías de esa “clasificación”. Más allá de las condiciones políticas que hayan motivado esta situación en Turquía, lo primero que me hizo pensar la noticia es que un golpe de estado me parece algo, de otro momento histórico, algo que no cabe en esta época.

Asimismo, creo que habrá repercusiones económicas importantes en aquel país, pues como buen país emergente, requiere de financiamiento externo para resolver sus necesidades. Sus datos de sector externo no son del todo malos, pero hay que señalar que su déficit de cuenta corriente se encuentra alrededor del 5% de su PIB, proporción que no es menor. Al final, un golpe de estado (y en Turquía ha habido varios: 1960, 1971, 1980, 1997) o un intento de este tipo, habla de un marco institucional frágil y por tanto riesgoso para la inversión internacional. Desde hace mucho aprendí que el capital global admite los problemas económicos –que incluso pueden suponer oportunidades de inversión– pero no los riesgos institucionales, pues pueden derivar en cambios de reglas inesperados y por tanto en pérdidas cuantiosas. No son riesgos tolerables.

Durante esta semana, curiosamente no hay eventos económicos relevantes, por lo que en el escenario cobrarán importancia los resultados corporativos, que empiezan a publicarse de manera más “nutrida”. En México –entre otros– se publicarán los de Alfa, Gruma, Banorte y Funo. En Estados Unidos, destacan –a mi juicio– Bank of America, Goldman Sachs, Morgan Stanley, Microsoft, General Motors y Starbucks. Habrá que estar pendientes.

Y no hay que perder de vista que hoy empieza la convención del Partido Republicano, en Cleveland, Ohio, en la que se nombrará formalmente como candidato a la presidencia de Estados unidos, –salvo que algo grave y extraño sucediera–, a Donald Trump. Aunque las encuestas siguen dando la ventaja a Hillary Clinton, ahora lo hacen por 3.2 puntos; el 30 de junio eran 4.8 puntos y dos semanas antes –el 15 de junio– 5.6.

Usted tendrá su opinión sobre este tema y la respeto, pero al igual que a los eventos a los que me referí en el primer párrafo de esta columna, las elecciones en Estados Unidos son algo que no podemos perder de vista, pues su resultado sí tiene que ver con lo que pueda ocurrir en México. Le sugiero no ignorar a otro de los elefantes que se han instalado en nuestra sala, por si se mueven en el sentido incorrecto.

Suerte.

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