Empiezan a aparecer las consecuencias.

In Consejería by PAA1 Comment


 

Seguramente usted ya lo sabe, amigo lector, pero la primera consecuencia del “Brexit” fue la eliminación de la Eurocopa de tres de los cuatro equipos representantes de “las islas” en la etapa de octavos de final. Gales aún sobrevive, pero la República de Irlanda (que no es parte del Reino Unido, pero está cerca y eso basta para efectos de la geografía futbolera), Irlanda del Norte e Inglaterra, están fuera. Esta última a manos –o a pies, en todo caso– de Islandia, país que tiene un poco más de 330 mil habitantes, una liga de doce equipos de futbol semi – profesional y es primera vez que participa en una competencia internacional grande; está a media cuadra del Círculo Polar Ártico, es un poco más grande que Oaxaca, pero es tundra en dos terceras partes de su territorio y no tienen a los maestros de la Sección 22 de la CNTE. Y no forman parte de la Unión Europea. ¡Qué tal!

Así van las cosas. En el terreno de la economía y los mercados también hay consecuencias del “Brexit”, además de los números en los mercados que era esperable continuaran bajando en todos lados. Para empezar y esto sí es real y cuenta en la registradora, las calificadoras Standard and Poor’s y Fitch, redujeron la calificación crediticia de los títulos de deuda soberana del Reino Unido. La primera lo hizo de AAA a AA y la segunda, de AA+, a AA.

Las causas son obvias, en principio porque la calidad crediticia del Reino Unido se vuelve menos predecible y por tanto, más riesgosa. Entre otras cosas y más allá de lo que ocurra con la Unión Europea, es claro que algo que afecta a la condición crediticia, es la capacidad que tendrá el gobierno en el futuro próximo para el diseño e instrumentación de la política económica. Además de las negociaciones con la Unión Europea y lo que de ello resulte, por lo pronto sabemos que el Primer Ministro ha renunciado virtualmente a su puesto, sin tener una visión clara de cuándo y quién le sucederá en el cargo, junto con todo su gabinete, sin olvidar los cambios que ocurrirán a nivel parlamentario. Y esto limita la capacidad del gobierno en los temas de política económica y en todo lo demás.

Al final del camino, lo que seguramente están imaginando las calificadoras es que la capacidad de la economía británica para generar crecimiento se vería disminuida y consecuentemente, su capacidad de pago disminuirá. Claro que esto no es una condición eterna –me refiero a la del nivel de las calificaciones, que por cierto no son malas, pero no son el máximo nivel que se ostentaba–, pero por el momento es lo que hay, con la posibilidad de disminuir, más que de aumentar, en el futuro próximo, lo que implica quizá no menos acceso al mercado internacional de fondos, pero sí a mayor costo.

La reacción inmediata de los mercados, fue golpear a la libra esterlina, que en dos días de operación “post – Brexit”, ha bajado casi -12% frente al dólar y -3.5% frente al euro. En contraparte el dólar se ha apreciado en el mercado internacional; medido por el índice $USD, el alza es de 3.4%. Esta situación además de lo que suponga para los que participan en ese mercado dependiendo de su balance de activos y pasivos en dólares, tiene una implicación importante para la decisión de la Fed, en relación a la tasa de interés. En primer lugar porque la apreciación del dólar supone una presión a la baja para la inflación –que apenas empieza a mostrar una reacción al alza– por importar a menores precios y por la eventual afectación negativa para las exportaciones estadounidenses, por su encarecimiento.

Así, la posible alza de la tasa de interés sufre una presión adicional para retrasarse, no sólo por lo que podría afectar a la Economía de Estados Unidos, sino porque ahora sí, la posibilidad de una salida del Reino Unido de la Unión Europea, como factor negativo para el crecimiento global toma un carácter real, aunque por el momento sea difícil calcular la dimensión o sus diferentes caras y aun cuando el “Brexit” sea una decisión “no vinculante”, pero casi, pues difícilmente el Parlamento estaría dispuesto a ir en contra del resultado de la votación.

Mañana ofrezco regresar a los mercados, aunque no me será fácil, en parte por la situación y en parte porque daré una plática sobre el “sabor del mes” –espero que sea el del mes y no más–, que me tomará toda la mañana.

Suerte.

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